La paritaria docente en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) volvió a tensionarse luego de la primera convocatoria del año realizada por el Ministerio de Educación, los principales gremios del sector manifestaron su rechazo unánime a la oferta de la gestión de Jorge Macri, calificándola de insuficiente y alejada de la realidad económica de los trabajadores.
Desde el sindicato Ademys, al finalizar el encuentro, los representantes no ocultaron su malestar. La propuesta oficial consiste en un incremento trimestral que prevé un 3% para enero y un 4,5% para el mes de febrero. Para la organización, estas cifras resultan insignificantes en el contexto inflacionario actual.
Una oferta bajo la lupa: «Menos de mil pesos por día»
Las críticas de Ademys se centraron en el bajo impacto real que el aumento tendría sobre el sueldo cotidiano de un maestro. «Fue una reunión vergonzosa», sentenciaron voceros del gremio al salir de la mesa de negociación.
Según sus cálculos, el porcentaje ofrecido «equivale a menos de mil pesos por día». En tono de protesta, señalaron que esa suma «no alcanza ni para un viaje en subte», subrayando la brecha existente entre los costos de vida en la Ciudad y los haberes propuestos. Ante este panorama, el sindicato instó a la CTERA a convocar a un plan de lucha nacional para defender el salario, las condiciones laborales y la educación pública.
El reclamo de UTE: deudas pendientes y desfasaje inflacionario
Por su parte, la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) ya venía marcando el terreno desde mediados de enero. El pasado 12 de enero, el gremio había solicitado con carácter de urgencia la apertura de la mesa salarial, amparándose en el cumplimiento del acta paritaria previa.
Los fundamentos de UTE se apoyan en los datos oficiales del IPCBA de diciembre de 2025, que arrojó una suba del 2,7%. Con este número, la inflación anual en territorio porteño cerró en un 31,8%, lo que representa casi 7 puntos de diferencia por encima del aumento otorgado al cargo testigo durante el año pasado.
Desde el gremio remarcan la necesidad de recomponer lo perdido en 2025, y exigieron que el Gobierno cumpla con los compromisos establecidos y advirtieron sobre el riesgo de repetir lo sucedido en 2024, cuando, denuncian, el Ejecutivo evitó las convocatorias acordadas.
Escenario de incertidumbre
Con la negociación estancada y un rechazo tajante a los porcentajes ofrecidos para el inicio de 2026, el ciclo lectivo asoma con nubarrones de conflicto. Los docentes exigen no solo cerrar la brecha del año anterior, sino establecer una base sólida para la discusión de este año que garantice que los salarios no queden, una vez más, por debajo de la línea de inflación.

