La localidad bonaerense de Chascomús, con unos 35 mil habitantes, enfrenta un nuevo golpe económico tras el cierre sorpresivo de la planta de galletitas Tía Maruca, que dejó a 27 trabajadores en la calle. La decisión, comunicada sin previo aviso el pasado jueves, desató un clima de incertidumbre y tensión, agravado por la falta de información clara sobre el pago de indemnizaciones. Este episodio se suma a la crisis industrial que atraviesa el país, atribuida por los afectados a las políticas antiindustriales del gobierno de Javier Milei.
Los operarios, entre los que se encuentra la jefa de planta oriunda de La Plata, llegaron a sus puestos de trabajo al mediodía del jueves y fueron notificados de que quedaban “desafectados”. Sin telegramas formales de despido, los empleados observaron cómo camiones retiraban materia prima y equipamiento, lo que generó protestas internas para frenar el vaciamiento de la fábrica hasta resolver la situación laboral. “La medida fue tomada de forma abrupta, sin ninguna explicación ni garantías. Estamos desesperados por saber qué pasará con nuestros ingresos”, señaló uno de los trabajadores afectados.
Tía Maruca: Exigen respuestas al ministerio de Trabajo bonaerense
El viernes, los empleados asistieron a una audiencia en el Ministerio de Trabajo bonaerense, originalmente convocada por atrasos en el pago del medio aguinaldo. Sin embargo, la reunión derivó en un reclamo urgente por la intervención estatal para garantizar los derechos laborales de los cesanteados. La comunidad local, junto con las autoridades, expresó su indignación y se sumó al pedido de soluciones inmediatas.
La CGT Regional Chascomús emitió un comunicado repudiando los despidos y expresando “profunda preocupación” por el impacto en las familias afectadas. Según el gremio, el cierre es una “consecuencia directa de las políticas económicas nacionales” que han generado “una drástica caída del consumo, la paralización de la economía real y un fuerte impacto sobre la producción y el empleo local”. La organización manifestó su solidaridad con los trabajadores y exigió medidas para proteger sus derechos.
Suspensiones y despidos en San Juan y Chascomús
Este no es el primer cierre de Tía Maruca. En agosto de 2025, la empresa suspendió a trabajadores en su planta en San Juan. Fundada en 1998 por Alejandro Ripani, Tía Maruca enfrentó problemas financieros desde 2019, incluyendo retrasos en el pago de sueldos y deudas que derivaron en un concurso preventivo. En 2024, el grupo Argensun Foods adquirió el 50% de la compañía, pero los problemas persisten, reflejando la crisis que afecta a la industria nacional.
Los trabajadores despedidos continúan exigiendo respuestas sobre las compensaciones económicas y esperan que las autoridades laborales intervengan para garantizar el cumplimiento de sus derechos. Mientras tanto, Chascomús se suma a la lista de localidades afectadas por el impacto de las políticas económicas que, según los críticos, profundizan la desindustrialización y el desempleo en el país.




