El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, se refirió a los rumores sobre cambios en la reforma laboral y el monotributo. Aseguró que la prioridad es aumentar la formalidad, mejorar los salarios y reducir la intermediación sindical.
Reforma laboral y monotributo: análisis del ministro
El funcionario de Javier Milei afirmó que el objetivo de las reformas es “lograr un mercado de trabajo que pueda hacer que suba el sueldo de la gente y que tenga más empleo”.
En una nota con Radio Mitre, relativizó los rumores sobre jornadas de hasta 12 horas diarias y criticó los altos impuestos sobre la relación laboral.
Intermediación sindical
El ministro explicó que no busca eliminar los sindicatos, pero sí discutir su reducción para favorecer la distribución salarial. Señaló que el poder de negociación de los gremios puede limitar aumentos directos a los trabajadores.

Futuro del monotributo
Sobre este régimen, Sturzenegger indicó que está bajo análisis, pero descartó su eliminación inmediata. Su objetivo es formalizar la economía y proteger a millones de pequeños contribuyentes.
Costos laborales
Criticó la “intermediación” sindical que genera costos extra y mencionó la “industria del juicio”. Propuso abrir un debate sobre negociación entre empresas y trabajadores sin afectar la representación sindical.
Jornadas laborales
Negó versiones sobre jornadas de 24 o 48 horas. Subrayó que los rumores son exageraciones y que el foco está en reducir la carga impositiva sobre las relaciones laborales.

Negociación salarial
Sturzenegger propuso descentralizar las paritarias, permitiendo acuerdos por región o empresa. Según él, esto favorecería el empleo en zonas con menor productividad y salarios más dinámicos.
Reacciones gremiales
Las medidas sobre menor intermediación sindical y flexibilidad salarial pueden generar resistencias importantes. Los sindicatos deberán proteger derechos y mecanismos de representación ante cualquier cambio.
Desde la perspectiva gremial, los anuncios representan señales de alerta. La formalización del empleo es positiva, pero los cambios que afecten a sindicatos y monotributistas requieren vigilancia y negociación para minimizar impactos sobre los trabajadores.

