La medida de fuerza que había sido anunciada para este jueves y viernes en distintos aeropuertos argentinos quedó suspendida hasta nuevo aviso. El gremio reclama una instancia de diálogo con el Gobierno para establecer cómo se aplicará el esquema de servicios esenciales que exige mantener el 75% de las prestaciones durante las jornadas de protesta.
La jornada comenzó con incertidumbre para miles de pasajeros que tenían previsto viajar desde distintos puntos del país. El paro impulsado por trabajadores nucleados en ATE-ANAC contemplaba asambleas y medidas gremiales en más de 27 aeropuertos, entre ellos las principales terminales aéreas de Buenos Aires, pero finalmente la organización sindical decidió posponer la medida de fuerza.
La decisión fue confirmada a este medio por Marcelo Belelli, coordinador nacional de ATE-ANAC, quien explicó que el sindicato reclamó al Ministerio de Trabajo la convocatoria a una audiencia. El objetivo es discutir y establecer de manera concreta cuáles serán las prestaciones que deberán garantizarse bajo el esquema de esencialidad planteado por el Gobierno.
Misterio resuelto: la explicación oficial sobre los caballos «mutilados» hallados en Río Mayo
Desde ATE cuestionan que se establezca de manera unilateral el porcentaje de servicios que deben mantenerse durante una medida de fuerza y buscan que ese punto sea definido en una instancia formal de negociación. Por ese motivo, el gremio resolvió dejar en suspenso el paro mientras aguarda una convocatoria de la cartera laboral.
La protesta había sido anunciada con un esquema que contemplaba dos franjas horarias por jornada. Las asambleas estaban previstas entre las 9 y las 12 y entre las 18 y las 21, tanto este jueves 3 como el viernes 4 de septiembre.
Se necesitan de manera urgente donantes de sangre para Juan Bautista, un niño de 13 años que padece leucemia
En ese contexto, la Administración Nacional de Aviación Civil había advertido que la eventual afectación sobre los vuelos no sería idéntica en todos los aeropuertos. El impacto podía variar de acuerdo con el nivel de actividad de cada terminal, los servicios involucrados y las condiciones particulares de operación de las distintas compañías aéreas.
Entre los aeropuertos alcanzados por la medida se encontraban el Aeroparque Metropolitano Jorge Newbery y el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, dos de las principales puertas de entrada y salida de pasajeros del país. También estaban contempladas terminales ubicadas en diferentes provincias y ciudades, entre ellas Comodoro Rivadavia.
Oficializaron los nuevos recorridos de los colectivos en Comodoro: todas las paradas y una nueva línea costera
El conflicto se encuentra vinculado a la discusión sobre la prestación de servicios considerados esenciales y el porcentaje de actividad que debe garantizarse durante una medida de fuerza. El Gobierno plantea que debe sostenerse al menos el 75% de las prestaciones aéreas en las franjas afectadas, mientras que ATE reclama que las condiciones sean discutidas previamente con el sindicato.
La primera señal de la jornada se había registrado en el acceso al Aeroparque Metropolitano, donde trabajadores realizaron una protesta en el marco del reclamo gremial. La situación generó atención por el posible impacto que una paralización de actividades podía tener sobre el movimiento de pasajeros y la programación de vuelos.
Sin embargo, por el momento, la medida quedó sin efecto. La definición de ATE evita que, al menos de manera inmediata, se concrete el esquema de paro que había sido anunciado para las dos jornadas y abre un período de negociación con el Ministerio de Trabajo.
Científicos advirtieron sobre la inestabilidad de una montaña que pone en alerta a uno de los pueblos turísticos más visitados de la Patagonia
La continuidad del conflicto dependerá ahora de la respuesta oficial al pedido de audiencia realizado por el sindicato. Desde ATE-ANAC esperan que ese encuentro permita establecer cuáles son las prestaciones que deberán mantenerse y bajo qué condiciones, antes de definir nuevas acciones gremiales.
De esta manera, los trabajadores dejaron en suspenso la medida de fuerza, aunque el conflicto no quedó cerrado. El gremio mantiene su reclamo y aguarda una convocatoria formal para avanzar en la discusión sobre la aplicación del 75% de los servicios que el Gobierno considera necesarios durante las medidas gremiales.

