Reforma laboral: Cristian Jerónimo pidió a los senadores «que no dejen sus convicciones» en la puerta del Congreso

Tras la reunión del Consejo Directivo, el cosecretario general Cristian Jerónimo confirmó que la central obrera se movilizará a la Plaza de los Dos Congresos para rechazar la reforma laboral. Denunció presiones «extorsivas» del Gobierno hacia las provincias y ratificó que el plan de lucha iniciado en diciembre se profundizará de forma estratégica.

La Confederación General del Trabajo (CGT) ratificó este viernes su rechazo absoluto al proyecto de reforma laboral que el gobierno de Javier Milei pretende convertir en ley la semana que viene. Tras un extenso plenario del Consejo Directivo en la histórica sede de la calle Azopardo, la central anunció una movilización masiva al Congreso de la Nación para el próximo miércoles 11 de febrero, coincidiendo con el inicio del debate en el Senado. «Lo que se acaba de definir es movilizar repudiando y rechazando este proyecto regresivo de reforma laboral», anunció el triunviro Cristian Jerónimo al finalizar el cónclave.

El cosecretario general de la CGT y líder del Sindicato del Vidrio, detalló las conclusiones del cónclave sindical y la hoja de ruta de cara al tratamiento parlamentario del proyecto. Jerónimo precisó que la convocatoria comenzará desde el mediodía, con una concentración central a las 15:00 horas en la Plaza de los Dos Congresos.

Un plan estratégico frente al «trámite express»

Para la cúpula cegetista, la movilización del 11 de febrero no será un hecho aislado, sino la continuidad de una estrategia que comenzó con la marcha a Plaza de Mayo el pasado 18 de diciembre. Jerónimo recordó que, en aquel entonces, el Poder Ejecutivo planeaba un tratamiento fugaz de la ley. «El gobierno decía que este proyecto iba a ser un trámite express, que iba a pasar en el Senado. Nosotros decíamos que no iba a ser así, y se postergó«, subrayó el dirigente, destacando la eficacia de la presión sindical en aquel entonces.

Pese a la contundencia de la convocatoria, la CGT optó por no decretar un paro general nacional para esa jornada. En su lugar, se facultó a cada sindicato y federación para implementar medidas de fuerza sectoriales que faciliten la participación de los trabajadores. El objetivo es garantizar un volumen «contundente y multitudinario» en las calles, pero manteniendo operativos los servicios de transporte para asegurar el flujo de la movilización.

Críticas a la «extorsión» a las provincias y los acuerdos de los gobernadores

Uno de los puntos más críticos de las declaraciones de Jerónimo fue la denuncia sobre las maniobras del Gobierno nacional para alinear los votos de los mandatarios provinciales. El líder del Sindicato del Vidrio calificó como «casi extorsivas» las presiones vinculadas a la coparticipación y la quita del Impuesto a las Ganancias.

«Lo manejan de una manera muy extorsiva. Pero, que no se olviden los gobernadores que representan los intereses del pueblo, y en el pueblo está el pueblo trabajador», advirtió Jerónimo. En este sentido, apeló a la «convicción» de los legisladores nacionales para que no cedan ante las necesidades fiscales de sus distritos a costa de los derechos laborales: «Entendemos que, a la hora de la verdad, muchos terminarán rechazando este proyecto de ley tal como está redactado«.

La batalla política en el Congreso

La CGT sostiene que, aunque el conflicto tiene una expresión gremial en las calles, la resolución final es de carácter político. Por ello, la central mantiene una intensa agenda que incluye contactos con más de 16 gobernadores e intendentes de todo el país. La movilización del miércoles será replicada por las delegaciones regionales en las principales capitales provinciales, bajo la premisa de federalizar la resistencia.

Si el proyecto lograra sortear el Senado, la central obrera ya advirtió que profundizará las medidas gremiales y judiciales en la siguiente instancia parlamentaria en Diputados. Por ahora, el mensaje a los senadores es claro: la CGT espera que los representantes de las provincias no dejen sus principios «en la puerta del Senado» al momento de bajar al recinto.

FUENTE: Mundo Gremial