Los empleados realizaron este miércoles una manifestación frente a la planta ubicada en Rómulo Noya 368, acompañados por representantes de la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA), para reclamar respuestas por el cierre de la empresa y su situación laboral.
Según denunciaron, la firma atravesaba desde hacía aproximadamente un año una situación de crisis, con salarios que llegaron a pagarse con demoras de dos, tres y hasta cuatro meses. A esto se suma, de acuerdo con los trabajadores, el aguinaldo correspondiente a junio, que todavía permanece adeudado.
El representante de ATSA Hurlingham Marcelo Villarreal cuestionó lo que definió como un “ocultamiento pleno” por parte de la empresa y señaló que fueron nueve los trabajadores afectados, algunos con hasta 20 años de antigüedad.
Uno de los aspectos que generó mayor malestar entre los trabajadores fue la forma en que fueron comunicadas las desvinculaciones.
Según relataron, habían sido enviados de vacaciones y mantenían conversaciones con la empresa sobre la situación. Sin embargo, mientras permanecían en sus hogares recibieron los telegramas de despido.
“Le dimos batalla a una crisis de un año, de sueldos pagados en 2, 3 y 4 meses. Todavía nos deben el aguinaldo de junio. Esto fue una sorpresa porque manteníamos el diálogo hasta antes de salir de vacaciones y esto no estaba previsto”, relató una de las trabajadores despedidas.
El dirigente sostuvo que la situación evidenció, a su entender, una falta de previsión hacia los trabajadores: “Se nota una mala fe porque nos sacaron a todos de las vacaciones y estando en nuestras casas nos llegó el despido”.
Entre los trabajadores afectados se encuentran empleados con una extensa trayectoria en el laboratorio.
El conflicto también llegó al ámbito administrativo. Según informaron desde ATSA, la empresa fue convocada en dos oportunidades por el Ministerio de Trabajo, pero ninguno de sus propietarios se presentó a las audiencias.
Los trabajadores reclaman que los responsables de Delva se presenten y brinden respuestas sobre el cierre de la firma, las indemnizaciones correspondientes y las sumas salariales que permanecen pendientes.
El caso de Laboratorios Delva se suma así a los conflictos que atraviesan distintas empresas del sector industrial, con trabajadores que enfrentan cierres, despidos y dificultades para percibir en tiempo y forma sus salarios.

