El estudio, elaborado a partir de respuestas de especialistas en Recursos Humanos y trabajadores, mostró un fuerte deterioro del mercado laboral, atravesado por la reducción de costos, la pérdida de puestos de trabajo y las escasas perspectivas de contratación para los próximos meses.
El ajuste de costos fue la principal causa de los despidos, mencionada por el 61% de los responsables de Recursos Humanos. Luego aparecieron el bajo desempeño, con el 37%; la situación económica, con el 30%; y el cierre de áreas o líneas de negocio, con el 19%.
La percepción de los trabajadores coincidió con los datos empresariales: el 69% aseguró que hubo despidos en su lugar de trabajo durante la primera mitad del año y el 13% afirmó haber perdido personalmente su empleo.
El panorama salarial también resultó desfavorable. El 64% de los trabajadores indicó que no recibió aumentos durante el primer semestre, mientras que solo el 36% accedió a alguna mejora. Entre quienes obtuvieron una actualización, el 69% señaló que se trató únicamente de una compensación por inflación.
Las expectativas para la segunda mitad del año tampoco mostraron señales de recuperación. El 68% de las empresas afirmó que no planeaba otorgar aumentos salariales, frente a apenas un 32% que sí evaluaba hacerlo.
El deterioro fue marcado en comparación con el año anterior. Durante 2025, el 68% de las compañías proyectaba conceder incrementos salariales en el segundo semestre, una proporción que cayó a menos de la mitad en 2026.
En materia de empleo, el 51% de las empresas anticipó que mantendría su dotación sin cambios, el 35% esperaba reducirla y solo el 15% preveía incorporar nuevos trabajadores.
Además, el 34% de los especialistas en Recursos Humanos proyectó un escenario negativo para el empleo durante el resto del año, mientras que apenas el 24% manifestó expectativas favorables.
Las políticas económicas del Gobierno también recibieron una evaluación mayoritariamente crítica. El 57% de los responsables de Recursos Humanos sostuvo que las medidas oficiales tuvieron un impacto negativo sobre el mercado laboral. Entre los trabajadores, esa percepción alcanzó al 58%.
Los resultados del relevamiento expusieron un escenario de creciente incertidumbre, con empresas concentradas en reducir gastos, trabajadores sin recomposición salarial y perspectivas cada vez más limitadas para conseguir o conservar un empleo.

