La intervención judicial de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) impuso el primer acuerdo de banco de horas de ese gremio con una automotriz de origen chino emplazada en la ciudad de Campana, de donde surgió el desplazado líder sindical Abel Furlán. El banco de horas es una herramienta que flexibiliza y permite estirar la jornada laboral más allá de su límite legal y fija mecanismos de compensación diferentes de las horas extra. Se trata de la primera acción de alto impacto, y alineada con la reforma laboral de Javier Milei, resuelta por la gestión del abogado Alberto Biglieri, designado por la Cámara laboral con el alegado propósito de reiniciar el proceso electoral de los metalúrgicos. De los 180 días que debía tomarse Biglieri para llamar a elecciones pasaron casi 120 sin visos todavía de dar inicio a ese proceso. Todo indica que su paso por la UOM fue un paso intermedio, hoy se formalizó como candidato para el Consejo de la Magistratura de la Nación.
Según consignó El Destape, la intervención de la UOM dio cuenta de un «acuerdo colectivo con FTN Motors», la razón social con la que opera en la Argentina la automotriz Foton, en proceso de montar una fábrica en Campana en sociedad con el local Grupo Corven. El entendimiento incluye la inauguración de «un banco de horas por treinta y seis meses, con un máximo de 200 horas, compensación dentro de doce meses, jornada efectiva no superior a las diez horas diarias ni cuarenta y ocho semanales, descanso mínimo de doce horas entre jornadas y treinta y cinco horas semanales, registro digital individual, control de una comisión mixta, preservación íntegra del salario y exclusión de licencias, vacaciones, enfermedad, accidentes y actividad gremial». El documento prevé que «los saldos a favor del trabajador deben compensarse o abonarse» mientras que «los saldos a favor de la empresa se extinguen al vencer el período o al finalizar el contrato y nunca pueden descontarse de salarios o indemnizaciones».

El acuerdo cuenta con el aval de Biglieri y la firma de su delegado en Campana, el contador Javier Lucchetta, nombrado a cargo de la seccional Campana. Lucchetta cumple funciones desde 2011 como administrador del laboratorio Surar Pharma, un establecimiento que se vio involucrado en el escándalo por el fentanilo mortal y que, más de una década atrás, fue clausurado en el contexto de otro episodio policial por irregularidades relacionado con el hospital Posadas. Previo al desplazamiento de la conducción nacional, el sindicato metalúrgico había rechazado varios planteos empresarios para la instauración de bancos de horas. Sólo en la seccional de Furlán habían corrido esa suerte los pedidos de los dueños de Industrias Guidi, en Zárate, y Maro, de Baradero, dos autopartistas que abastecen mayoritariamente a la firma Toyota.
La decisión generó un fuerte rechazo entre los dirigentes desplazados por la intervención. «Es inaceptable que esto se firme a espaldas de los trabajadores. El interventor debería estar preocupado por hacer lo que le ordena la Justicia, que es llamar a elecciones en Campana, y en lugar de eso toma decisiones sobre el convenio colectivo de trabajo y firma esta aberración. Perjudican a los trabajadores y al futuro de sus derechos», advirtió a El Destape Walter Piriz, dirigente local de la UOM y representante gremial en la firma Tenaris. Piriz es uno de los referentes desplazados por Biglieri, que eligió rodearse en la intervención de dirigentes opositores a Furlán con quienes incluso llegó a un acuerdo por una paritaria demorada varios meses.

