La Federación Argentina Sindical del Petróleo, Gas y Biocombustibles (F.A.Si.Pe.G.yBio), que conduce Mario Lavia, se declaró en estado de alerta y movilización permanente en el sector de refinerías, ante la falta de acuerdo salaril en la negociación paritaria con los empresarios de la actividad.

El gremio petrolero puso en el centro de la escena la discusión salarial de la rama refinería que mantiene con la Cámara Argentina de la Energía (CADE), en el marco del Convenio Colectivo de Trabajo 449/06.
Refinerías: Estado de alerta y movilización
La declaración del estado de alerta fue ratificada días atrás durante los congresos de Petroleros realizados en Mar del Plata. Allí quedó expuesto que la revisión correspondiente al período cerrado el 31 de marzo de 2026 continúa sin avances concretos, en un escenario marcado por la falta de una propuesta considerada seria por parte de las cámaras empresarias.

El eje del reclamo impulsado por la Federación apunta a una recomposición que contemple la totalidad de la inflación del período, tomando como referencia los índices del INDEC. Se trata de una negociación que impacta directamente en las principales operadoras del sector de refinerías, como Pan American Energy, Raízen y Transfigura, donde se concentra buena parte de la actividad bajo convenio.
Desde la conducción sindical advierten que la falta de entendimiento mantiene abierta una negociación sensible, en un contexto de pérdida del poder adquisitivo que profundiza la tensión en el sector. En ese marco, el Congreso de Mar del Plata funcionó como caja de resonancia de un reclamo que sigue sin resolución y que concentra la atención de toda la estructura gremial petrolera.
El Congreso en Mar del Plata, eje de la discusión
El debate tuvo un lugar central durante los recientes Congreso General Extraordinario y el Congreso General Ordinario realizados en Mar del Plata, donde dirigentes de todo el país analizaron la situación salarial del sector en un escenario económico complejo.

Durante el encuentro también se puso el acento en la necesidad de sostener la unidad sindical y defender los convenios colectivos de trabajo, en un contexto atravesado por el ajuste, la presión sobre los ingresos y la importancia de mantener condiciones laborales estables para los trabajadores de refinería.

