Los gremios bonaerenses fueron convocados por el Gobierno provincial para el jueves 5 de febrero a una nueva paritaria, en un clima de tensión. Las conducciones sindicales vienen aceptando acuerdos a la baja frente a la inflación y la pérdida del poder adquisitivo.
Acuerdo paritario reciente
Tras el último acuerdo, el gobernador Axel Kicillof logró que los gremios aceptaran un incremento salarial del 3% dividido en dos tramos: 1% retroactivo a diciembre de 2025 y 2% a enero de 2026.
Según los gremios, considerando el proporcional del aguinaldo y la retroactividad, los trabajadores percibirán un aumento real de bolsillo del 4,5% con los haberes de febrero.

Malestar y presión sobre las bases
Aunque las conducciones sindicales aceptaron el acuerdo después de haber rechazado un 1%, el porcentaje no terminó de convencer a las bases. Incluso, la aceptación del último aumento provocó posturas divididas dentro de los propios gremios, aumentando la presión sobre las conducciones.
La combinación del aumento limitado y la falta de renovación de contratos en los distintos sectores del Estado genera un clima de tensión, convirtiendo la cita del jueves en un termómetro del descontento.
Ante esta situación, los gremios anticipan que buscarán acuerdos salariales más cortos para no seguir perdiendo contra la inflación y también contener a las bases, ante algunas amenazas de rebelión en ministerios, escuelas, hospitales y otros organismos públicos.
La preocupación de los trabajadores
Más allá de lo salarial, muchos empleados dijeron a Mundo Gremial que los haberes no alcanzan para cubrir sus gastos, se ven obligados a buscar otros trabajos y enfrentan la falta de garantías sobre su puesto.
La falta de estabilidad laboral y el deterioro del poder adquisitivo aumentan la presión sobre las conducciones sindicales.
La convocatoria del jueves será un termómetro del malestar acumulado en las bases, en un contexto donde los acuerdos a la baja y la inflación ponen a prueba la paciencia de los trabajadores bonaerenses.


