El buque pesquero “Marlene del Carmen” finalmente zarpó este lunes desde el puerto de Mar del Plata con ocho marineros a bordo. La salida se produjo en medio de un conflicto con el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), que había exigido que el barco zarpara con una dotación de diez tripulantes, como lo establece el convenio colectivo vigente para embarcaciones de esta categoría.
La armadora Rosmar S.A. obtuvo una autorización judicial para proceder con la navegación luego de acreditar que la tripulación a bordo garantiza las condiciones mínimas de seguridad requeridas. Esta decisión permitió que el buque inicie su actividad, pese a la oposición del gremio, que había bloqueado su salida en días anteriores y presentó una denuncia ante el Ministerio de Trabajo.
Desde el SOMU advirtieron que la empresa pretendía pagar los sueldos de los dos tripulantes faltantes sin que estos embarcaran, un esquema que fue rechazado por el sindicato. “Este tipo de decisiones unilaterales vulneran los derechos de los trabajadores y sientan un precedente peligroso para el conjunto del sector”, expresó uno de los representantes gremiales. El gremio anunció que continuará reclamando el cumplimiento estricto de los convenios colectivos en todas las embarcaciones de similar porte.
La zarpada se concretó incluso antes de que tuviera lugar una audiencia prevista en la sede local del Ministerio de Trabajo, lo que generó malestar en el sindicato, que considera que la medida fue una maniobra para eludir la negociación.
El “Marlene del Carmen” es un fresquero de 25,5 metros de eslora y 7,89 de manga, con capacidad para 3.000 cajones de pescado. Está destinado a operar inicialmente en la costa bonaerense y luego será trasladado a Comodoro Rivadavia, donde Rosmar S.A. tiene su base operativa.

