Reacio a los medios y a exponer intimidades gremiales, acaso siguiendo los lineamientos de «sabios y prudentes» como se refería Juan Perón a los dirigentes sindicales, José Ramón Luque se prestó a un ida y vuelta con InfoGremiales para contar su renunciamiento al gremio, lo que fue primicia de InfoGremiales y que asombró al universo sindical, incluso a muchos integrantes de su propia organización que no tenían en radar una determinación como esa.
– Pasa, pero no es habitual en el paisaje sindical que un secretario general dé un paso al costado: ¿qué pasó en su caso?
– Lo primero que quiero dejar en claro es que siempre dije que los mandatos deben acotarse a 2 o 3 mandatos; y que las autoridades deben ser elegidas por el voto directo de cada afiliado y no por congresales.
– Vamos por parte: ¿usted desde cuándo era secretario general de la Federación?
– Desde 2014, estaba por el cuarto mandato.
– ¿Entonces?
– Desde que asumí quise cambiar el Estatuto para que las autoridades de la Federación sean también elegidas por el voto directo. En nuestro caso se eligen congresales a la Federación, que siempre eran 80 y desde que asumió Milei pasaron a ser 60 por el cierre de empresas y los despidos de personal. Y para mí que 60 personas tengan el poder de voto le saca a la conducción el respaldo necesario de legitimación porque no es representativo de todo el conjunto. Lo cierto es que nunca el Consejo Directivo aprobó mi idea y la cosa se empezó a complicar.

– ¿Por qué?
– Porque los cambios generan ruido. Yo ya viví la interna que tuvimos en los ochentas entre Blas Alari y Fernando Donare. Tenían un posicionamiento distinto respecto a cómo enfrentar una crisis con Celulosa Argentina: Alari era más combativo y Donare más pacifista digamos; y se terminó imponiendo Donare y el Consejo Ejecutivo de la Federación lo echó a Alari por indisciplina gremial. No quise vivir una interna otra vez y me retiré para mantener la unidad del gremio.
– ¿Por lo que interpreto había algún posicionamiento distinto respecto a qué hacer con las políticas actuales de Milei?
– Lo que pasa con Milei nos pasó con Macri y les pasó a muchos otros sectores, incluido nosotros, con la pandemia. Lo mío fue asumir los problemas tales como los salariales, de cierre, suspensiones de una manera activa con asambleas y visitas a las fábricas. Este gobierno es antiobrero y nosotros tenemos que defender los convenios colectivos, la ultraactividad y el cobro correcto de las indemnizaciones; todos fueron arrebatados. Y en eso creo que el sindicalismo debe cambiar. No digo que el voto directo sea un cambio absoluto pero es empezar por algo. Y digo: cambió la Iglesia a nivel mundial con el Concilio Vaticano II y con las políticas de Jorge Bergoglio, ¿Cómo no vamos a poder cambiar nosotros?.

