El secretario General de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, llegó a Córdoba para exigir la inmediata liberación de Federico Giuliani, titular de ATE en la provincia. El sindicalista fue detenido mientras reclamaba alimentos y ayuda social frente a la Secretaría de Políticas Sociales de la ciudad.
Bajo un clima de tensión, el dirigente nacional lanzó una durísima acusación: “En Córdoba hay un régimen de excepción. Se han suspendido las garantías constitucionales y el Estado de derecho está en peligro. Con un Poder Judicial parcial y completamente subordinado a (Martín) Llaryora, se degrada la democracia en la provincia”, señaló.
Dicho esto, Aguiar exigió “la inmediata libertad de Federico Giuliani y el urgente archivo de las causas armadas contra los trabajadores que luchan», al tiempo que repudió el accionar de la Policía que “durante las protestas y las detenciones actuaron al margen de la ley golpeando e intimidando de manera permanente a los trabajadores”.
«Con represión no hay paz social»
Al margen, el referente de las y los estatales advirtió que «con represión no hay paz social. No es responsabilidad nuestra garantizarla. A la paz social la tienen que garantizar quienes gobiernan con respuestas concretas a las justas demandas que tenemos los trabajadores y sectores populares”.
El titular de ATE Nacional se dirigía directamente al Polo Judicial de la Ciudad de Córdoba, donde Giuliani se encuentra detenido en Tribunales II, para sumarse a las protestas y permanecer allí hasta que liberen al dirigente provincial.
La respuesta policial en Córdoba escaló a la violencia
El violento accionar de la Policía de Córdoba también dejó un saldo de otros 14 dirigentes detenidos (siete mujeres y siete hombres), que ya fueron liberados. Entre ellos se encontraban Silvia Alcoba, de la Federación Nacional Territorial (FeNaT), y César Theaux y Fermín Deniponti, de ATE.
Además, se denunció que reporteros de prensa locales también sufrieron golpes y fueron heridos por las fuerzas de seguridad durante la cobertura de la protesta.



