Sin acuerdo, la federación vitivinícola acusó a los empresarios del vino de «tacaños» e inicia asambleas

La Federación de Obreros y Empleados Vitivinícolas y Afines (FOEVA) calificó de «paupérrima e insuficiente» la oferta de los empleadores y acusó de «tacaños» a los empresarios del vino. El gremio advirtió que los grandes emporios utilizan la situación de los pequeños establecimientos para justificar una negociación que afecta a todos los trabajadores. La Secretaría de Trabajo fijó un nuevo cuarto intermedio para el 16 de septiembre.

La Federación de Obreros y Empleados Vitivinícolas y Afines (FOEVA) calificó de «paupérrima e insuficiente» la oferta de los empleadores y acusó de «tacaños» a los empresarios del vino. El gremio advirtió que los grandes emporios utilizan la situación de los pequeños establecimientos para justificar una negociación que afecta a todos los trabajadores. La Secretaría de Trabajo fijó un nuevo cuarto intermedio para el 16 de septiembre.

La Federación de Obreros y Empleados Vitivinícolas y Afines (FOEVA) resolvió avanzar con asambleas informativas en las empresas de todas las jurisdicciones ante la falta de acuerdo salarial en la paritaria del sector. En una nueva reunión, la pretensión de aumento del gremio volvió a quedar muy lejos de la oferta de los empleadores, que la organización calificó de «paupérrima e insuficiente». Las asambleas tienen como objetivo comunicar a los trabajadores el estado de la negociación y explicar el resultado de la última reunión paritaria, y la Federación pidió a los distintos SOEVA que informen con anticipación los días, horarios y empresas en las que se realizarán. También solicitó a los sindicatos que integran la Federación que difundan la situación salarial y el rechazo al ofrecimiento empresario.

El gremio cuestionó que, en el debate sobre la situación de la vitivinicultura, los grandes emporios se escuden en las dificultades de los pequeños establecimientos para presentar como una crisis general situaciones que, en algunos casos, responden a decisiones de gestión o a realidades diferentes dentro de la propia industria. «Utilizan de manera generalizada la situación de los establecimientos más pequeños para justificar una negociación salarial que termina afectando a todos los trabajadores», señaló Romero, vocero de FOEVA. Y agregó: «Si la vitivinicultura necesita sostenerse y recuperarse, el trabajador no puede ser considerado una variable de ajuste. Los empresarios están siendo tacaños en la paritaria; es vergonzoso que estemos discutiendo por monedas».

Sin acuerdo, la federación vitivinícola acusó a los empresarios del vino de "tacaños" e inicia asambleas

Según FOEVA, un trabajador de bodega percibe actualmente un salario en torno de los $900.000 a $950.000, mientras que en viña el promedio ronda los $750.000. Pero el reclamo del gremio no se limita al porcentaje de aumento. «Hay grandes empresas que buscan concentrar cada vez más el negocio. Quieren monopolizar la industria y productores, el trabajador termina quedando en el último lugar de las prioridades y lo dejan en una situación casi esclavizante, cuando son la materia operativa de todo este sistema», se quejó el vocero.

Cabe señalar que la Secretaría de Trabajo fijó un nuevo cuarto intermedio para el 16 de septiembre, con el objetivo de que las partes puedan llevar la propuesta a sus representados y analizarla. Desde la federación sindical advirtieron que el desafío ya no es solamente conseguir un porcentaje mayor: «Es evitar que la crisis de la actividad termine convirtiéndose en un techo para el bienestar de sus trabajadores y que sean quienes sostienen cotidianamente la producción vitivinícola los que terminen pagando el costo de las dificultades del sector».

FUENTE: InfoGremiales