El informe final del Consejo de Mayo, difundido este martes por el Gobierno nacional, registra la posición y las propuestas sobre reforma laboral que la Confederación General del Trabajo (CGT), a través de su representante Gerardo Martínez, presentó durante las deliberaciones.

La central obrera reafirmó su rechazo a “cualquier reforma” (posición que quedó plasmada en una carta enviada al Consejo), participó activamente y dejó por escrito las siguientes iniciativas y aportes:
– Creación de un Sistema Integral de Formación Profesional como eje del desarrollo productivo y la inclusión laboral, con trayectorias formativas permanentes, reconocimiento de saberes, puentes curriculares, créditos formativos, certificación de competencias y una red de Centros Tecnológicos Regionales tripartitos (universidades, empresas y sindicatos).
– Junto a la UIA, un acuerdo para instalar espacios tripartitos permanentes que detecten déficits de habilidades, alineen currículas con la demanda laboral, formen instructores y realicen estudios prospectivos sobre empleos futuros y empleos verdes.

– En conjunto con Martín Rappallini (UIA), reducir la litigiosidad y otorgar mayor flexibilidad negociada en los convenios colectivos, especialmente para PyMEs, mediante banco de horas, organización de jornada y sistemas de compensación con reglas claras; fortalecer comités de salud y seguridad, agilizar comisiones médicas y crear mecanismos de conciliación y arbitraje más rápidos.
–Adaptación de la Ley de Contrato de Trabajo a la realidad productiva y tecnológica, manteniendo la tutela protectoria del trabajador, y a su vez:
- Clarificando estándares de prueba y delimitando con precisión qué actividades quedan dentro o fuera de la LCT (plataformas digitales y trabajadores autónomos).
- Redefiniendo beneficios no remunerativos y permitiendo remuneraciones variables por mérito.
- Manteniendo la indemnización por antigüedad, pero con posibilidad de fondos de cese laboral sectoriales.
- Agravando el despido discriminatorio.
- Actualizando régimen de vacaciones, licencias e indexación de créditos laborales.
El documento de 68 páginas subraya que, pese al rechazo inicial de la CGT, el resto de los consejeros y los gobernadores firmantes del Pacto de Mayo consideraron “fundamental” una modernización laboral.

