En medio del debate sobre el rol de la industria en la economía argentina, las metalúrgicas pymes marcan un camino propio dentro del entramado industrial. La Cámara de la Pequeña y Mediana Industria Metalúrgica Argentina (Camima) reafirmó su compromiso con la competitividad y con una economía más abierta, en un posicionamiento que se diferencia del tono crítico que viene sosteniendo la Unión Industrial Argentina (UIA).
Así, las metalúrgicas pymes se cortaron del discurso oficial de la central fabril que conduce Martín Rappallini y se volvieron a alinear con el discurso del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, como lo habían hecho durante la discusión de la reforma laboral. Camima remarcó que el sector está dispuesto a adaptarse a un escenario de mayor apertura económica, aunque reclamó la corrección de distorsiones que afectan su estructura de costos.
El presidente de Camima, José Luis Ammaturo, sostuvo que «el sector metalúrgico pyme demostró históricamente su capacidad de adaptación frente a distintos contextos macroeconómicos. Las pymes metalúrgicas argentinas realizaron siempre un enorme esfuerzo para ser competitivas. Está en su ADN ofrecer su mejor precio y mejorar permanentemente su eficiencia, incluso en escenarios económicos difíciles».
Un nuevo frente interno en la industria
La posición de Camima contrasta con el discurso que viene sosteniendo parte del establishment industrial. En las últimas semanas, la UIA alertó sobre el deterioro del sector y el impacto de la apertura económica sobre la producción local. En ese contexto, el pronunciamiento de la cámara metalúrgica vuelve a abrir un frente interno dentro del sector industrial.
No es la primera vez que sucede. Durante la discusión de la reforma laboral, Camima ya había tomado distancia de la posición más cautelosa de la UIA y se expresó a favor de avanzar con cambios que flexibilicen el mercado de trabajo.
Adaptación a un nuevo escenario económico
Desde la entidad destacaron que el sector metalúrgico pyme participa de múltiples cadenas de valor industriales, desde la producción de bienes de capital hasta el abastecimiento de insumos para diferentes ramas manufactureras. «Las pymes metalúrgicas seguirán apostando al desarrollo productivo del país y a la generación de empleo».
Ammaturo reconoció que las empresas «todavía enfrentan una elevada carga impositiva y laboral que impacta directamente en los costos industriales y en la competitividad de la producción nacional». La cámara considera que avanzar en la corrección de esos desequilibrios será clave para que el sector pueda integrarse de manera más eficiente en el nuevo esquema económico.

