La medida de fuerza tendrá una duración de 24 horas y fue convocada por el gremio en rechazo al traspaso del fuero laboral y en defensa de la Justicia Nacional. La organización sindical también incorporó entre sus reclamos la situación de los salarios y de la obra social de los trabajadores judiciales.
El proyecto, impulsado por la Jefatura de Gobierno porteña, fue aprobado durante la sesión ordinaria del pasado jueves con 36 votos a favor, 2 en contra y 20 abstenciones.
La iniciativa formaliza la transferencia de la Justicia Laboral desde la órbita nacional al ámbito de la Ciudad de Buenos Aires, en el marco del proceso de consolidación de la autonomía jurisdiccional porteña.
El convenio entre el Estado Nacional y el Gobierno de la Ciudad había sido firmado en febrero de 2026 y establece un esquema progresivo para el traspaso de competencias.
Según lo aprobado, las causas laborales iniciadas antes de la entrada en vigencia del nuevo fuero continuarán tramitándose ante la Justicia Nacional del Trabajo. En cambio, las nuevas demandas pasarán a ser procesadas por el nuevo Fuero del Trabajo de la Ciudad.
El proceso se sustenta en el artículo 129 de la Constitución Nacional y en las leyes porteñas 6.789 y 6.790, que habilitaron la creación del fuero laboral local y su régimen procesal, explicaron fuentes oficiales.
Como parte del acuerdo, la Ciudad asumirá la responsabilidad de seleccionar jueces y fiscales mediante los mecanismos correspondientes y de garantizar los recursos necesarios para el funcionamiento del nuevo fuero. El Estado Nacional, en tanto, se comprometió a transferir progresivamente los recursos vinculados con las competencias trasladadas y a no cubrir nuevas vacantes en la Justicia Nacional correspondientes a esas áreas.
El avance legislativo generó una inmediata respuesta de la organización que representa a los trabajadores judiciales nacionales.
La UEJN convocó a un paro nacional de 24 horas para el viernes 4 de septiembre, con el traspaso de la Justicia Laboral como uno de los principales ejes de la protesta.
El sindicato que conduce Piumato expresó su rechazo bajo una consigna que también incorpora reclamos vinculados con las condiciones laborales: “Por nuestra obra social, por nuestros salarios, por la defensa de la Justicia Nacional, no al traspaso”.
De esta manera, la aprobación de la Legislatura porteña abre una nueva instancia del conflicto entre el Gobierno y el gremio judicial, que decidió responder al avance del proceso de transferencia con una medida de fuerza de alcance nacional.
La disputa por el traspaso del fuero laboral ya había tenido un capítulo judicial antes de la votación de la Legislatura.
La UEJN había conseguido una medida cautelar que frenaba el avance del proceso, pero posteriormente la Justicia revocó esa cautelar y dejó habilitado el traspaso.
Con ese antecedente, la aprobación legislativa terminó de darle impulso al proceso en el ámbito porteño y la respuesta de la UEJN se trasladará ahora al terreno gremial, con el paro nacional anunciado para el 4 de septiembre.

