En un escenario de extrema complejidad para la industria hidrocarburífera, por el retiro de inversiones en distintas provincias para favorecer el éxodo de empresas hacia Vaca Muerta, el Sindicato de Petroleros Privados de Chubut logró cerrar una paritaria puente que garantiza un alivio económico inmediato para los trabajadores del sector. El entendimiento con las cámaras empresariales se alcanzó luego de difíciles jornadas de debate, marcadas por la caída de la actividad y la incertidumbre productiva en la región.

El esquema salarial pactado establece el pago de una suma mensual de $380.000 no remunerativos, la cual comenzará a percibirse con los haberes de febrero. A este incremento se le suma un bono extraordinario de $500.000, que se liquidará en dos cuotas iguales durante los meses de abril y julio de 2026.
Negociación bajo presión
El secretario general del gremio, Jorge Ávila, calificó la negociación paritaria como «dura y compleja», destacando que se debieron sortear propuestas empresariales que inicialmente apenas alcanzaban los $180.000 y omitían cualquier tipo de bonificación. “Logramos un cierre que lleva algo para la gente para reforzar el bolsillo de los trabajadores en estos meses difíciles”, explicó el dirigente en declaraciones a La Petrolera.
Uno de los puntos clave del acuerdo es el carácter no remunerativo de los montos iniciales. Según detalló Ávila, esto permite que los incrementos lleguen al bolsillo del operario sin las deducciones habituales, maximizando el impacto frente a la inflación y los gastos estacionales, como el inminente inicio del ciclo lectivo.
Un dique de contención ante la baja de actividad
La firma del acta no se dio en condiciones ideales. El sindicato denunció una fuerte retracción de las operaciones en la Cuenca del Golfo San Jorge, situación que llegó a dificultar incluso la existencia de interlocutores válidos por parte de las empresas. Pese a la reducción de inversiones, el gremio endureció su postura para evitar que el ajuste se realice sobre los salarios.

“Nosotros no vamos a negociar nunca el salario de los trabajadores”, enfatizó Ávila, ratificando que el objetivo del gremio fue recomponer el poder de compra de los haberes tras un período marcado por suspensiones y despidos en diversos yacimientos de la región.
Rumbo a la paritaria anual
Este acuerdo funciona como un anticipo de la negociación colectiva de fondo. Según lo previsto, en marzo se abrirá la paritaria anual donde se discutirán los nuevos porcentajes. En esa instancia, se buscará que las sumas que hoy son no remunerativas se integren formalmente a la estructura salarial, dependiendo de la evolución del escenario económico y la reactivación de los yacimientos.

