Paro y advertencia de Patrones Fluviales: “Sin tripulación argentina, no hay esencialidad posible”

El Centro de Patrones y Oficiales Fluviales, de Pesca y de Cabotaje Marítimo, que conduce el capitán Mariano Moreno, lanzó un fuerte rechazo al Decreto de Necesidad y Urgencia 340/25 del Gobierno Nacional, al que acusan de desmantelar la Marina Mercante y favorecer la extranjerización del comercio fluvial argentino.

En respuesta, el gremio convocó a un paro y denunció que la norma “ataca los derechos laborales y vacía de contenido el sistema de representación gremial”.

“Con el paro demostramos que ningún trabajador quiere ser abusado”, afirmó Moreno, quien además es vicepresidente mundial de la Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte (ITF). “Sabemos que cuando se eliminan los derechos, se destruye la representación sindical y se impone la lógica del mercado sobre la del trabajo, lo que sigue es el abuso”.

El DNU 340/25, publicado el pasado 27 de mayo en el Boletín Oficial, flexibiliza la importación de buques, habilita la radicación en el extranjero de empresas de transporte fluvial y reduce los requisitos de tripulación nacional. Para el gremio, estas medidas implican una entrega del control de la hidrovía y un golpe a la industria naval y al empleo argentino.

“El objetivo es claro: desregular, flexibilizar, individualizar la negociación y eliminar los convenios colectivos, para que el capital imponga sus condiciones a fuerza de necesidad”, advirtió Moreno.

Desde el gremio sostienen que el decreto no tiene como fin fomentar el trabajo ni beneficiar al país. “Favorece a un puñado de empresarios que podrán arriar la bandera nacional, radicarse en otros países y maximizar ganancias sin ningún compromiso con la Argentina”, señalaron en un comunicado.

Además, alertaron sobre el intento del Gobierno de limitar el derecho a huelga mediante la declaración de “esencialidad” de la actividad. “No vamos a permitir que la discusión sobre la ‘esencialidad’ del sector se use como herramienta para restringir derechos, mientras se desmantela el sistema. Sin tripulación argentina, sin flota propia, sin barcos que tributen en nuestro país, no hay esencialidad posible”, enfatizó Moreno.

En paralelo, el gremio criticó con dureza la pasividad del Congreso ante la avanzada del Ejecutivo. “Mientras el presidente reforma a su antojo leyes estructurales, nuestros legisladores no reaccionan, incluso aquellos que dicen defender la Patria”, lamentaron.

La Marina Mercante genera actualmente más de 7.000 puestos de trabajo directos, según datos de la Federación de la Industria Naval Argentina (FINA), y es considerada estratégica por su rol en el comercio exterior y el abastecimiento de las provincias del litoral. El vaciamiento del sector podría impactar directamente en astilleros, tripulaciones, cooperativas portuarias y pymes vinculadas al rubro.

Moreno cerró su mensaje con un llamado a la acción: “Cuando las tarifas del transporte fluvial las fijen otras banderas, cuando el control de la hidrovía esté en manos extranjeras, cuando los astilleros estén vacíos y nuestras tripulaciones desempleadas o precarizadas, será tarde para explicar qué hicieron con nuestra Marina Mercante. Nosotros no vamos a callar. Defender la Marina Mercante es defender la soberanía, el trabajo, la industria y el futuro de nuestro país”.

FUENTE: Enfoque Sindical