La situación en el Programa de Atención Médica Integral (PAMI) se agrava día a día, con prestadores que no reciben pagos por sus servicios, lo que amenaza directamente la atención de los afiliados. Mientras la obra social asegura el cobro a médicos y farmacias, deja de lado a otros sectores clave como odontólogos, ópticas, acompañantes terapéuticos y diversos profesionales, quienes venían acumulando meses de atrasos y retrasos en honorarios y prestaciones.
Este mes, por primera vez en años, muchos no cobraron en absoluto. Entre los casos que generaron revuelo, en Junín, provincia de Buenos Aires, los odontólogos de PAMI suspendieron la atención, según reportes locales. Semanas atrás, médicos de distintos sectores del país levantaron la voz por meses de atrasos en los pagos.
Las denuncias van en aumento, y en las últimas horas se conoció que habrá corte de prestaciones médicas en cuatro provincias —Neuquén, Río Negro, Chubut y La Pampa—, según denunció el Sindicato de Trabajadores Pasivos. Los servicios suspendidos incluyen consultas, estudios, prácticas ambulatorias y cirugías programadas, aunque las guardias y urgencias continúan funcionando.
Los prestadores atribuyen la crisis a atrasos críticos en los pagos y un fuerte desfasaje en los aranceles, lo que genera una situación límite. Estas quejas apuntan directamente contra la actual gestión de PAMI -encabezada por Dr. Esteban Leguizamo– y se extienden por todo el país, reflejando un panorama dramático que pone en riesgo la atención de los afiliados.
El sector de discapacidad también enfrenta inconvenientes similares. Los prestadores de servicios que atienden a personas con discapacidad en todo el país enfrentan una situación crítica, con atrasos en pagos desde octubre del año pasado en algunos casos.
Choferes, profesionales y centros de día se concentrarán en protestas, reclamando deudas de Incluir Salud, PAMI e IAPOS, y denunciando atraso arancelario, falta de pagos y riesgo en la continuidad de tratamientos. La situación se presenta como «insostenible».

