La nueva UOM: poder centralizado, bastiones históricos en retroceso y un futuro en disputa

Abel Furlán consolidó su liderazgo con un amplio respaldo electoral, pero la organización entra en una etapa atravesada por conflictos internos, debilidad territorial y una crisis industrial que redefine el rol del gremio.

La reciente reelección de Abel Furlán al frente de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) no solo ratificó su conducción a nivel nacional hasta 2030, sino que también funcionó como un mensaje político hacia adentro y hacia afuera del sindicato. Con un respaldo contundente cercano al 80%, el dirigente logró sortear presiones internas y externas, consolidando su liderazgo frente a sectores que buscaban disputarle poder, algunos de ellos vinculados al entramado industrial, con eje en grupos como Techint.

Abel Furlán UOM

El resultado electoral le permitió a Furlán ordenar la estructura nacional y redefinir el mapa de poder dentro del gremio. Sin embargo, lejos de cerrar la etapa de conflictos, la nueva configuración expone fracturas profundas en distritos clave que históricamente fueron columnas vertebrales de la UOM.

El derrumbe del eje histórico de UOM

Uno de los focos más sensibles se encuentra en La Plata. Allí, la situación institucional permanece empantanada en la Justicia laboral. La elección que consagró a Antonio «Nino» Di Tomasso como ganador por margen estrecho está judicializada: una medida cautelar impulsada por la lista opositora Amarilla impide la asunción de autoridades. Las denuncias incluyen urnas impugnadas —tres en total— y la presunta destrucción de un acta de escrutinio. Mientras el expediente sigue abierto, la conducción local permanece en un limbo institucional que debilita su peso político.

di tomasso uom la plata

El impacto no es menor. La seccional platense, históricamente influyente, hoy aparece desdibujada dentro del esquema nacional. A esto se suma un dato político relevante: el armado local perdió representación directa en la nueva conducción, con la exclusión de figuras cercanas como Enrique Ricardo Salinas.

El cuadro se replica, con matices, en otros territorios clave. El eje histórico compuesto por San Nicolás —con Naldo Brunelli—, La Plata y la Capital Federal —que ahora lidera Roberto Bonetti— aparece hoy corrido del centro de decisiones de la UOM nacional. Ese desplazamiento marca un cambio de época dentro del gremio, con nuevas alianzas y equilibrios que aún están en proceso de consolidación.

En paralelo, Furlán comenzó a proyectar su liderazgo más allá de la estructura sindical clásica. Su participación en el Frente de Sindicatos Unidos (FRESU) y la articulación con otros gremios industriales anticipan una estrategia de construcción política más amplia, con eje en disputar el rumbo económico. En ese marco, el plenario convocado para el 1° de mayo en el predio de Pilar de la UOM —con unos 1500 delegados previstos— aparece como una señal de fortalecimiento organizativo en un contexto adverso.

La industria metalúrgica «en coma»

Esa adversidad no es retórica. Tras el cierre del proceso electoral, el diagnóstico sobre la actividad metalúrgica es crítico. Los datos del INDEC reflejan un panorama en rojo: 14 de 16 divisiones industriales presentan caídas, con especial impacto en el sector. Las industrias metálicas básicas retrocedieron 12,5% interanual, mientras que la siderurgia cayó 13,3%. La fundición de metales registra uno de los desplomes más severos, con una baja del 23% interanual.

uom metalúrgicos paritarias

El deterioro se extiende a toda la cadena: maquinaria, autopartes, vehículos, electrodomésticos y electrónica muestran caídas significativas, en paralelo a un fuerte incremento de importaciones durante 2025. El resultado es conocido: menor producción, cierre de plantas, pérdida de empleo y caída del salario real.

En ese contexto, la agenda sindical aparece tensionada. La última paritaria cerró con un 14% de incremento acumulado y sumas fijas distribuidas hasta marzo de 2026, pero sin lograr revertir la pérdida de poder adquisitivo acumulada en los últimos años. Además, el esquema de negociación sigue condicionado por techos que, de no respetarse, traban la homologación oficial.

UOM define estrategias en Mar del Plata

El Congreso Nacional de Delegados Metalúrgicos, convocado para el 14 y 15 de abril en Mar del Plata, se perfila como una instancia clave. Allí no solo se debatirán estrategias gremiales, sino también el clima interno de una organización atravesada por la incertidumbre, con presión creciente desde las bases y un escenario económico que no da señales de recuperación.

El encuentro no estará exento de polémicas y denuncias. En la antesala del Congreso, la conducción de la UOM sumó un nuevo foco de tensión institucional a partir de una impugnación formal presentada por dirigentes de la seccional La Plata. En el escrito, dirigido al Secretariado Nacional, solicitan la nulidad absoluta del congreso, al denunciar un «escenario de ilegalidad manifiesta» por presunto desacato a resoluciones judiciales y vulneración de garantías básicas del debido proceso.

El planteo pone el eje en la participación de congresales de La Plata, cuya asunción se encuentra suspendida por una medida cautelar dictada en la causa «Sayago c/ UOMRA», lo que —según sostienen— viciaría de nulidad cualquier decisión que adopte el cuerpo deliberativo.

En paralelo, los firmantes denuncian la violación del derecho de defensa en procesos disciplinarios internos, al señalar que no se permitió producir prueba clave solicitada oportunamente. En ese marco, pidieron suspender el tratamiento de sanciones, garantizar el acceso a documentación y excluir a los delegados cuestionados, dejando además planteada la reserva de acudir a la Corte Suprema si no se acatan las decisiones judiciales vigentes.

La UOM que emerge de las elecciones es, en definitiva, una organización con conducción fortalecida pero con territorios debilitados y una base social golpeada. Furlán logró validar su liderazgo, pero el desafío que se abre es más complejo: sostener la cohesión interna y redefinir el rol del sindicato en un contexto de crisis industrial profunda.

Lo que está en juego no es solo el equilibrio de poder dentro del gremio, sino su capacidad de representación en una etapa donde el trabajo metalúrgico —históricamente motor de la industria nacional— atraviesa uno de sus momentos más críticos.

FUENTE: Mundo Gremial