La industria ferial advierte sobre los riesgos del “banco de horas” en la reforma laboral: “Flexibilidad sí, precariedad no”

Caife, entidad que nuclea a constructores de stands, estudios de arquitectura y diseño y proveedores, alertó sobre los riesgos que puede implicar la incorporación del llamado “banco de horas” en el régimen laboral argentino.

La Cámara Argentina de la Industria Ferial (Caife) expresó su posición frente al debate por la reforma laboral que impulsa el Gobierno. Así planteó la necesidad de modernizar la legislación del trabajo. Pero asimismo alertó sobre los riesgos que puede implicar la incorporación del llamado “banco de horas” en el régimen laboral argentino.

Desde la entidad que preside Pablo Ruda se destacó que la Argentina “se debe una profunda modernización de su marco laboral”. Dado que la legislación vigente “es, en muchos aspectos, anacrónica y no responde a las dinámicas de la economía global, a la necesidad de fomentar el empleo registrado ni a la competitividad de las empresas”.

Pablo Ruda Caife

Sin embargo, Caife advirtió que cualquier modificación al régimen laboral “debe tener como principio rector la justicia. Y además equilibrar la flexibilidad necesaria para las empresas con la protección irrenunciable de los derechos de los trabajadores”.

La Cámara representa a un sector que emplea a más de 250.000 personas de forma directa e indirecta. Y reúne a unas 50.000 pymes vinculadas a la organización de ferias, congresos y exposiciones.

Preocupación por el banco de horas

Uno de los puntos más controvertidos del proyecto de reforma laboral en debate es la inclusión del “banco de horas”. Un mecanismo que permite compensar las horas extras trabajadas con tiempo libre en lugar de su pago monetario.

La Cámara señaló que esta herramienta “puede ser útil para la gestión en sectores con estacionalidad marcada como el ferial”. Pero alertó que su implementación “tal como está planteada, abre la puerta a abusos y pervierte su propósito original”.

“El banco de horas podría ser una solución beneficiosa para ambas partes, pero sólo si se regula de manera clara, justa y transparente. De lo contrario, se corre el riesgo de que se utilice para evadir el pago de horas extras y se transforme en una fuente de precarización laboral”.

Expoagro

Caife recordó que la jornada laboral de ocho horas y el pago de las horas extras “son conquistas históricas del movimiento obrero”. Y subrayó que constituyen “derechos fundamentales que garantizan la salud, el descanso y la integridad familiar del trabajador”. Por ello, rechazó que estos principios se consideren “beneficios” susceptibles de eliminarse en nombre de la productividad.

“La jornada limitada y el pago justo por el tiempo de trabajo son pilares de una sociedad moderna y equilibrada. El tiempo personal y de ocio del trabajador es tan valioso como su tiempo productivo”, aseguró la Cámara.

Flexibilidad con justicia

La posición de Caife frente al tema se sintetiza en una frase contundente: “Flexibilidad sí, precariedad no”. En ese sentido, la entidad propuso que un eventual banco de horas “sea excepcional, voluntario y acordado individualmente con el trabajador. Mediante un consentimiento por escrito previo a la realización de la jornada extendida”.

“El banco de horas no puede transformarse en una herramienta de presión implícita para evadir el costo de las horas extras. Su aplicación debe ser fruto del consenso y no de la imposición”.

Caife

Asimismo, la Cámara sostuvo que la eventual aplicación del sistema debe incluir “límites claros e inderogables”. Estableciendo así “topes mensuales y anuales muy precisos para evitar que el banco se convierta en una jornada extendida permanente y no remunerada, diluyendo el valor del salario del trabajador”.

Otro punto clave es el de la compensación. Para Caife, el tiempo libre que se otorga en reemplazo del pago de horas extras “debe darse en un plazo razonable y definido. Como el mismo mes o el inmediato siguiente, para evitar la acumulación prolongada que desvirtúa el derecho al descanso y genera incertidumbre en el empleado”.

Competitividad con derechos

La Cámara subrayó que la competitividad empresarial “es un objetivo central para el desarrollo del país”. Pero aclaró que no puede construirse “a costa de los derechos laborales básicos”.

“La competitividad se sostiene en el diálogo social, la inversión en tecnología, la capacitación constante y una relación madura entre empleadores y trabajadores. No en la reducción de derechos conquistados”.

Desde la entidad empresaria se remarcó que el sector ferial tiene un impacto significativo en la economía nacional. En la Argentina se realizan más de 4.000 congresos y 400 exposiciones por año. Éstos movilizan una amplia cadena de valor vinculada al turismo de reuniones, la hotelería, los servicios logísticos, el transporte y la producción de bienes y servicios.

En ese contexto, Caife sostuvo que el país necesita una legislación laboral moderna “que promueva el empleo de calidad, fomente la productividad y reconozca la realidad de sectores con fuerte estacionalidad”. Pero que lo haga “sin retroceder en las conquistas sociales que son parte del ADN del trabajo argentino”.

Caife

En su análisis general, la Cámara expresó su apoyo a una “reforma laboral inteligente y moderna”, capaz de adaptarse a los cambios tecnológicos y productivos. Pero advirtió que las modificaciones propuestas deben construirse “sobre la base del equilibrio entre flexibilidad y justicia”.

“El progreso de la Argentina debe medirse por la dignidad y los derechos de quienes, con su trabajo, lo hacen posible todos los días”. La posición de Caife resume así una postura empresarial que busca conciliar eficiencia y equidad. Reconoce la necesidad de un cambio profundo en las reglas del trabajo. Pero reclama que ese proceso no erosione los principios que garantizan la protección del trabajador y la estabilidad de las relaciones laborales.

Con una industria que dinamiza economías regionales, genera empleo formal y promueve la inserción de pequeñas y medianas empresas, el sector ferial se posiciona como un actor relevante en el debate sobre la reforma laboral. Pidiendo que la modernización del sistema sea una oportunidad para crecer con inclusión y no un retroceso en materia de derechos.

FUENTE: Mundo Gremial