La tensión en el sector aerocomercial argentino escaló nuevamente en las últimas horas, luego de que la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) saliera a rechazar de manera categórica las medidas de fuerza anunciadas por la Asociación Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (ATEPSA). El conflicto, que amenaza con paralizar la operación aérea en fechas clave, comenzará este miércoles y se extenderá durante todo el mes de diciembre, afectando vuelos nacionales, regionales e internacionales.
A través de un extenso comunicado difundido este martes, al cual tuvo acceso la Agencia Noticias Argentinas, la empresa estatal expresó su «profundo rechazo ante las inadmisibles medidas de fuerza anunciadas por ATEPSA«. En el documento, las autoridades del organismo subrayaron que estas acciones gremiales «pretenden afectar un servicio esencial garantizado por ley, interrumpiendo el normal desarrollo del transporte aéreo de pasajeros en plena época de Fiestas de fin de año, en el que los vuelos son fundamentales para cientos de miles de argentinos».
La disputa se centra en la decisión de la entidad gremial de implementar un cronograma de protestas escalonadas que abarca cinco jornadas críticas: entre el 17 y el 29 de diciembre. Estas interrupciones del servicio se realizarán en franjas horarias específicas, diseñadas para impactar directamente en la logística de los despegues y, por ende, en toda la cadena de operaciones.
Acusaciones de intencionalidad política
El tono del comunicado oficial fue de extrema dureza contra la conducción sindical. «Una vez más la casta sindical le da la espalda a miles de argentinos y toma medidas que evidencian la clara intención de coartar las libertades y afectar el normal desarrollo de las operaciones aéreas», sentenció el texto.
Desde EANA vincularon la protesta con el calendario turístico y festivo, sugiriendo una maniobra calculada para maximizar el daño. «El objetivo es evidente y político», aseguraron, al tiempo que recordaron antecedentes inmediatos: «También durante las vacaciones de invierno pretendieron llevar a cabo medidas de fuerza y ahora intentan tomar de rehenes a los argentinos durante los últimos días del año».
Asimismo, el organismo detalló un historial de conflictos recientes para fundamentar su postura. Agregaron que durante el mes de noviembre el gremio también realizó numerosos paros que afectaron específicamente a los vuelos de carga. Además, denunciaron que el sindicato, «intentando hacer el mayor daño posible, intentó paralizar durante 30 días consecutivos todas las capacitaciones del personal y la totalidad de las tareas técnicas fundamentales para el mantenimiento de la infraestructura tecnológica esencial para los servicios de navegación aérea».
La disputa por el acuerdo paritario
Uno de los puntos centrales de la controversia es la vigencia de los acuerdos salariales. El comunicado de EANA sostuvo que «la intencionalidad política y de hacer daño queda expuesta debido a que al inicio de estas medidas de acción gremial se encontraba en curso la ejecución del acuerdo paritario establecido oportunamente entre el gremio y la empresa».
Según la versión oficial, dicho acuerdo finalizaba recién durante el mes de diciembre, por lo que no existía un vacío contractual que justificara la huelga. «Por consiguiente, esas acciones, al igual que las recientemente anunciadas, resultan ilegítimas, debido a que el argumento sindical del no cumplimiento es falso, ya que el acuerdo se cumplió según lo acordado», afirmaron desde la empresa.
Como contrapartida, la medida de fuerza es consecuencia, según ATEPSA, del «fracaso en las negociaciones» con EANA. El gremio denunció públicamente el incumplimiento de acuerdos previos y la «ausencia de diálogo» por parte de la patronal desde el año 2024, lo que derivó en la decisión de ir al paro.
El «efecto dominó» en los vuelos
Desde EANA también se encargaron de explicar técnicamente por qué un paro de pocas horas genera un caos generalizado. Aclararon que «si bien el cronograma anunciado dice afectar solo a los despegues de las aeronaves, las acciones no impactan exclusivamente sobre los mismos, sino también sobre todo el itinerario aeronáutico».
Esto se debe a la rotación de los aviones: «Es decir, un vuelo que no despega en la franja horaria establecida por el paro, no puede cumplir su arribo previsto, afectando también a su regreso, y de esta manera, impactando sobre todas las operaciones aéreas sucesivas».
El cierre del comunicado apuntó directamente contra la dirigencia: «De este modo, la conducción del sindicato enceguecido con sus objetivos políticos partidarios, decidió ir contra la voluntad del pueblo argentino, privilegiando con mezquindad sus intereses particulares por sobre los del conjunto de los trabajadores de la empresa. En la desesperación por aferrarse a sus privilegios, la casta aeronáutica amenaza otra vez con acciones fuera de tiempo, contexto y razón».
Cronograma de paros y excepciones
A pesar de la dureza del conflicto, el gremio precisó que quedarán exceptuadas de la medida de fuerza todas las operaciones de aeronaves que se declaren en emergencia, así como aquellas que presten servicio sanitario, humanitario, de estado o de búsqueda y salvamento.
Para los pasajeros que tengan tickets emitidos para las próximas dos semanas, es fundamental prestar atención al siguiente cronograma de interrupciones definido por el sindicato:
- Miércoles 17 de diciembre: De 8 a 11 horas. Afectación de los despegues de vuelos con destino nacional.
- Jueves 18 de diciembre: De 16 a 19 horas. Afectación de los despegues de vuelos con destino nacional.
- Martes 23 de diciembre: De 19 a 23 horas. Afectación de los despegues de vuelos con destino nacional. (Víspera de Nochebuena).
- Sábado 27 de diciembre: De 14 a 17 horas. Afectación de vuelos con destino internacional en todos los aeropuertos del país.
- Lunes 29 de diciembre: De 8 a 11 horas. Afectación a toda la aviación en todos los aeropuertos del país.

