Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), basados en registros de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), revela que el país registró un saldo negativo de 17.063 empresas en el período comprendido entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025, desde la asunción de Javier Milei como Presidente de la Nación. Esta cifra implica que, en promedio, desaparecieron 28 compañías por día durante dos años consecutivos.
Esta contracción del sector privado, sumada al ajuste en el sector público, arroja un total de 300.000 trabajadores que perdieron su puesto de trabajo en este lapso. La magnitud de la crisis se refleja en una estadística preocupante: en el ámbito del Estado Nacional se produjeron, en promedio, 81 despidos diarios durante 24 meses, acumulando un total de 61.569 bajas.

Los sectores más afectados y la incertidumbre estatal
La parálisis de la obra pública y la caída del consumo interno dejaron a la construcción y a la industria manufacturera en una situación crítica. Ambos sectores se mantienen actualmente un 22% y un 9%, respectivamente, por debajo de los niveles de actividad registrados en 2023.
En el sector público, el ajuste no concluyó. Los sindicatos estatales denuncian que la sensación de incertidumbre es permanente para miles de empleados, ya que no se descarta una nueva ola de desvinculaciones tras el inicio del nuevo año. Los recortes más profundos se observaron en empresas y organismos descentralizados:
- Correo Argentino: Lidera las bajas con 5.232 puestos eliminados.
- Operadora Ferroviaria S.E.: Registró 3.526 cesantías.
- ARCA (ex AFIP): Sufrió la eliminación de 3.260 empleos.
- Banco Nación y CONICET: Registraron 2.128 y 2.080 despidos, respectivamente.
Un mapa federal de conflictos
La crisis posee un carácter federal, aunque con epicentros claramente marcados. El relevamiento del CEPA contabilizó 629 conflictos laborales y cierres de establecimientos en todo el territorio nacional.
La Provincia de Buenos Aires encabeza el listado con 168 conflictos, donde predominan las crisis en pequeñas y medianas empresas. Le sigue Santa Fe con 65 casos, afectando a grandes firmas como Acíndar, Sancor y Swift, entre otras de relevancia agroindustrial. Por su parte, la provincia de La Rioja registró 52 episodios, superando incluso la conflictividad de Córdoba y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), ambas con 38 casos registrados.
Este escenario de cierres, quiebras, retiros voluntarios forzados y despidos, configura un panorama donde la estabilidad laboral se convirtió en la principal preocupación de los trabajadores argentinos al cierre de este bienio.

