Tras una dura negociación, acordó un aumento del 3% en marzo para la Policía de Chubut. Otros sectores pedirían lo mismo.
Con un acuerdo salarial de corto plazo, el gobernador de Chubut, Ignacio Torres, logró sellar una tregua y evitar un conflicto con la policía de su provincia que podría ser de alto impacto en la opinión pública.
Luego de largas negociaciones con el Consejo de Bienestar Policial (Cobipol) -el organismo que se encarga de la representación gremial de la fuerza provincial- y una mejora en el ajuste que el gobierno había ofertado inicialmente, se cerró una paritaria que dejó más o menos conformes a todos, pero tiene fecha de vencimiento: en abril habrá que volver a sentarse a dialogar.
En primer lugar se estableció un incremento del 3% al sueldo básico testigo. Esto es medio punto más que lo que la Provincia había ofertado la semana anterior, y casi el doble del 1,6% con el que comenzó la negociación.
Se suma, también, una reestructuración de los ítems que componen el haber mensual del personal policial con la incorporación escalonada al básico de montos conocidos como «código 1124» -un ítem remunerativo no bonificable, que no se tiene en cuenta para calcular adicionales y aportes-, que pasan a impactar en todo el escalafón.
Este movimiento contable busca fortalecer la estructura salarial, ya que dicho código limita el cálculo de adicionales. De este modo, para marzo se trasladarán $5.000 del 1124 al sueldo básico testigo mientras que para abril se trasladarán otros $10.000.
Sin embargo, la tregua tiene sus límites. Otros sectores del empleo público provincial ya advierten que van a exigir condiciones similares a las conseguidas por la Policía, lo que anuncia nuevas rondas de negociación paritaria en las próximas semanas.

