El secretario adjunto del SMATA, Mario «Paco» Manrique, publicó en sus redes sociales un artículo periodístico que lo nombra por error como secretario general y lo difundió con pauta paga resaltando ese párrafo, un gesto que agita la tensión latente en el gremio liderado por Ricardo Pignanelli.

Aunque podría atribuirsele al medio de comunicación un error de tipeo, la decisión de Manrique de amplificarlo generó incertidumbre y enciende alarmas en un sindicato fracturado por cruces en las principales comisiones directivas de grandes plantas automotrices como Toyota, Ford y Volkswagen entre leales a Pignanelli y a su adjunto.
El posteo sacudió los pasillos internos del SMATA y reavivó el fuego que consume a la cúpula sindical. La movida no pasa desapercibida: Manrique no solo compartió el artículo, sino que pagó para publicitarlo enfocando el error, lo que se lee como una provocación en un gremio donde cada gesto pesa.

SMATA: Una interna caliente
El contexto es de líneas de mando en ebullición. Durante 2024, Pignanelli intervino en la comisión interna de Toyota y advirtió a delegados por desobediencia a la secretaría general; la tensión persiste. En Ford y Volkswagen se registran cruces entre quienes responden a Pignanelli y quienes siguen a Manrique, reflejando una interna que divide al sindicato en bandos.

El episodio inyecta incertidumbre adicional y posiciona al SMATA –clave en la industria automotriz– ante un nuevo capítulo de conflictos. El foco está en resolver las fisuras antes de que afecten paritarias, representación y estabilidad gremial.
Otro punto que suma a la interna es el derrumbe del SMATA en la consideración dentro de la CGT, donde perdió relevancia tras el fallido paso de Manrique por la Secretaría Gremial. Ya hay pase de facturas.

