Roberto López, secretario general de la Asociación Obrera Textil (AOT) de Tierra del Fuego, aseguró que la compañía ofreció pagar el 75% de las indemnizaciones. Según explicó, quienes no acepten esa propuesta cobrarían la última quincena, el aguinaldo y las vacaciones proporcionales, mientras deberían iniciar acciones judiciales para reclamar el resto.
El dirigente sindical cuestionó duramente el comportamiento de los propietarios y sostuvo que la empresa negó el cierre frente a sus trabajadores incluso cuando el inmueble ya aparecía ofrecido en el mercado inmobiliario.
El cierre definitivo fue comunicado después de un prolongado proceso de reducción de personal. De acuerdo con la información aportada por el sindicato, la fábrica había pasado de contar con aproximadamente 60 trabajadores a mantener una dotación cercana a las 30 personas.
“El 30 de septiembre cierra la empresa. Les ofrecieron pagar un 75%. Al que no agarre de esa forma le pagarían la quincena, el aguinaldo y las vacaciones proporcionales. Por la indemnización tendría que hacer juicio”, explicó López en diálogo con Mundo Gremial.
El cierre también expone una consecuencia que trasciende a la industria textil. López advirtió que la desaparición de puestos registrados impulsa a trabajadores y familias enteras a abandonar Tierra del Fuego.
“La gente cobra una indemnización que muchas veces no es la que corresponde. Puede intentar emprender algo, pero si no tiene trabajo se termina gastando esa plata. Entonces vuelve a la provincia de donde vino porque allí tiene familiares o algún lugar donde vivir”, explicó.
Para el dirigente sindical, esa situación está provocando un proceso de vaciamiento territorial: “La gente se va y se despobla la Patagonia. Se está vaciando la Patagonia y nosotros lo venimos diciendo desde hace tiempo”.
“De siete empresas que teníamos nos queda una sola. Las demás cerraron todas”, resumió.
El dirigente gremial remarcó que esta realidad no afecta exclusivamente a la actividad textil, aunque señaló que el rubro aparece especialmente golpeado por la caída del consumo y el ingreso de productos terminados.
“No pueden competir con las cosas que vienen de China ni con las importaciones. Acá sabemos lo que cuesta fabricar por los impuestos y todos los gastos. Si traen ropa sin impuestos y la venden a dos pesos, nunca se va a poder competir”, advirtió.
“Es impresionante la cantidad de fábricas textiles que están cerrando. Nosotros teníamos alrededor de 35.000 afiliados en todo el país y ahora tenemos cerca de 21.000”, aseguró.
Roberto López, secretario general de la Asociación Obrera Textil (AOT) de Tierra del Fuego apuntó contra la política industrial del Gobierno de Javier Milei y advirtió que la situación alcanza a fábricas de diferentes puntos del país.
“Desde que asumió este presidente, lo único que estamos viendo es el cierre de la industria argentina. No se dan una idea de cómo están cayendo las textiles en Buenos Aires”, manifestó.
Para López, el cierre de Hilandería Fueguina forma parte de un proceso más amplio que combina importaciones, consumo deprimido, pérdida salarial y desaparición del empleo industrial.

