Empleo en riesgo: alertan por la llegada de pollo brasileño y advierten que Granja Tres Arroyos “está herida de muerte”

El secretario general del Sindicato de Trabajadores de las Industrias de la Alimentación (STIA) en Concepción del Uruguay, Miguel Klenner, advirtió que la apertura a las importaciones de pollo brasileño pone en riesgo extremo a la producción local. Con el conflicto abierto en la Granja Tres Arroyos, y entre denuncias por falta de pago de salarios y retenciones indebidas de cuotas alimentarias, el gremio se mantiene en estado de alerta ante posibles despidos masivos que afecten a toda la actividad.

La industria avícola nacional atraviesa uno de sus momentos más críticos, marcado por la combinación de una fuerte recesión interna y decisiones de política comercial del gobierno de Javier Milei que amenazan la sustentabilidad del sector. Miguel Klenner, secretario general del Sindicato de Trabajadores de las Industrias de la Alimentación (STIA) en Concepción del Uruguay, manifestó su profunda preocupación ante lo que considera un ataque directo a la agroindustria argentina y apuntó contra la apertura indiscriminada de importaciones. Además, advirtió por la compleja situación que atraviesa la Granja Tres Arroyos, donde corren riesgo 700 puestos de trabajo.

Klenner fue tajante al describir la situación de la principal firma del país: «Granja Tres Arroyos está herido de muerte y si viene el pollo de Brasil lo mata«. El dirigente advirtió que el ingreso de productos del país vecino no solo afecta la competencia comercial, sino que impacta directamente sobre las fuentes de trabajo de toda la actividad avícola.

Incumplimientos salariales y conflicto en la planta

La crisis en Granja Tres Arroyos no es solo una amenaza a futuro, sino que ya se manifiesta en graves irregularidades laborales. La empresa enfrenta un conflicto que mantiene paralizada una de sus plantas tras el incumplimiento en el pago de sueldos y el medio aguinaldo correspondiente a enero. Esta parálisis pone en una situación de vulnerabilidad extrema a más de 700 trabajadores, quienes iniciaron asambleas y medidas de fuerza ante la amenaza de un cierre definitivo.

A este escenario se suma una denuncia por falta de transparencia en el manejo de fondos judiciales. Klenner informó que el gremio mantiene reclamos permanentes debido a que la firma descontó las cuotas alimentarias de los haberes de los operarios, pero no transfirió el dinero a las cuentas de las beneficiarias.

  • Obligaciones judicializadas: Las retenciones ya fueron ejecutadas en los recibos, pero los fondos no llegaron a sus destinos.
  • Responsabilidad injusta: El dirigente señaló que el incumplimiento empresarial hace que la responsabilidad recaiga sobre el empleado frente a la justicia, a pesar de que el dinero fue retenido por el empleador.
  • Pagos parciales: Ante la presión de las madres de los hijos de los trabajadores en la propia planta, se realizaron pagos fragmentados, pero la deuda aún no fue cancelada en su totalidad.

Denuncias por fraude laboral y expectativas en el mercado chino

El secretario general del STIA de Concepción del Uruguay también alertó sobre maniobras de fraude en la región. Según denunció, algunas empresas locales están importando pollos brasileños para reetiquetarlos y venderlos como producción nacional, lo que anticipa un inminente achique de personal y despidos en las líneas de producción. «Parece que se está haciendo todo lo posible para destruir la industria nacional«, sentenció Klenner.

industria alimentacion

Pese al oscuro panorama, el gremio deposita sus expectativas en una posible reapertura del mercado de China para el mes de marzo. El interés reside en la exportación de subproductos como la garra de pollo, que en el mercado asiático tiene un valor superior al kilo de suprema en Argentina, lo que representaría un alivio financiero indispensable para sostener el empleo en las economías regionales.

FUENTE: Mundo Gremial