Entonces, se inició un juego de presiones en los que no hubo un ganador, sino dos perdedores, porque si bien todos nos alegramos que los chicos vuelvan a la escuela, la “paz” lograda es ficticia.
El gobierno
El gobierno, aún cuando fue el más beneficiado en la pulseada, tuvo un desbarranque político significativo al impulsar el presentismo docente, ingresando a la Legislatura un proyecto denominado metafóricamente “Adicional Promoción Educativa” al que defendió con falacias y luego del escándalo que se armó con una marcha multitudinaria del sector docente (provocada por esta iniciativa, precisamente), como hace rato no se veía en esta capital, volvió sobre sus pasos y al mismo diputado que lo presentó, le ordenaron retirarlo.
Pero el traspié legislativo se magnifica teniendo en cuenta que el Ejecutivo viene de otro fracaso grosero en la Cámara, como fue el desafuero de Fernando Españón, al que tratan de cubrir a pesar de la mácula que le deja al SER, una persona con tan baja moral, que ensucia cualquier relato que intente instalar el gobierno provincial, de aquí en adelante.
El Ejecutivo utilizó cuatro herramientas de presión que la ADOSAC no pudo resistir o no quiso o no pudo manejar. Una de esas fueron los descuentos de haberes por los días de paro, el otro fue el presentismo, el tercero la amenaza de no renovar el Acuerdo 052 y la última fue la amenaza de hacer efectiva la multa millonaria que instrumentó Alicia Kirchner y Vidal reflotó como espada de Damocles durante su gestión.
ADOSAC
Objetivamente y de acuerdo a los afiliados docentes que hemos consultado, luego de salir a la calle para repudiar la reinstalación del presentismo docente y acompañar la convocatoria de la actual conducción gremial, se vieron sorprendidos por el poco rédito que ha tenido el apoyo, a la vista de lo pedido y lo obtenido por la ADOSAC, en las negociaciones con el CPE.
Las fuentes consultadas consideran que lo logrado por el gremio es poco significativo y no varió en nada del acuerdo ofrecido anteriormente por el propio gobierno.
ADOSAC pedía el 50% o nada y ahora va a resultar 13% por sobre la cláusula gatillo a fin de año; probablemente como es un año de elecciones, el gobierno decida dar algún incentivo en el segundo semestre, pero en cuestión de plata, lo logrado por el gremio docente no es significativo.
De acuerdo a lo que se puede observar en los archivos, en las últimas negociaciones que mantuvo la anterior conducción de ADOSAC en el 2024, tenían un fuerte resistencia y críticas por parte de aquellos que hoy conducen al gremio a nivel provincial, que comparativamente, resultaron mucho mejor que las actuales.
Por todo lo expresado, es que más allá de que toda la comunidad educativa se alegra de no ver interrumpida las clases en la provincia y que cualquier discusión se haga con los chicos en las aulas, consideramos que en esta contienda no hay un “claro ganador”.
El gobierno perdió políticamente en la Cámara y puso en la mesa una serie de mecanismos extorsivos que le sirvieron para doblegar la voluntad del gremio de seguir aplicando paros de manera continua y la ADOSAC mostró un cambio radical en la forma de conducirse en medio de un conflicto que terminó abruptamente y sin un logro significativo desde lo salarial, uno de los principales puntos de la controversia y que sin ser el único, ha sido la bandera histórica de la lucha docente en la provincia.

