Los trabajadores habían sido convocados mediante un proceso de selección bajo la promesa de cobrar $758.091,22 para el cargo de maestro y $533.163,05 para el de auxiliar. Sin embargo, después de la primera semana de tareas, el Ministerio de Educación porteño comunicó por correo electrónico que los montos informados eran incorrectos.
Según la nueva liquidación, los maestros percibirían alrededor de $530.000 y los auxiliares cerca de $320.000. Esto representa una reducción aproximada del 30% en el primer caso y del 40% para el personal auxiliar.
La Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) rechazó la medida y denunció un nuevo ajuste contra la docencia. “Una vez más, el Gobierno de la Ciudad avanza con medidas que significan un ajuste sobre el trabajo de las y los docentes”, señaló el sindicato. “Exigimos que se revierta esta decisión y se garantice una retribución justa para quienes sostienen este programa educativo durante el receso escolar”, agregó UTE.
Desde la Asociación Docente Ademys calificaron la situación como una estafa, ya que los trabajadores aceptaron los cargos con base en una remuneración determinada que luego fue modificada unilateralmente. “Finalizada la primera semana de vacaciones de invierno, nos dicen que hubo un error en el cálculo y que no van a cobrar lo que nos dijeron. Esto es un escándalo, es otro apriete y otro ajustazo más del Gobierno de la Ciudad”, afirmó la secretaria general de Ademys, Soledad Mosquera.
La dirigente remarcó que muchos docentes aceptaron trabajar durante el receso porque sus salarios habituales no alcanzan para cubrir sus gastos. “Juegan con la necesidad de las y los docentes, que aun en vacaciones de invierno tienen que seguir trabajando porque no les alcanza”, sostuvo.
Según denunció Ademys, ante los reclamos la respuesta oficial fue: “Si no les gusta, renuncien”. Mosquera advirtió que existe una extensa lista de postulantes que no fueron convocados y consideró que el Gobierno utiliza esa situación para presionar a quienes ya están trabajando.
Ambos gremios anunciaron que acompañarán las acciones impulsadas por los docentes afectados y realizarán presentaciones para exigir que se respeten los montos originalmente informados.
El conflicto se suma a los cuestionamientos contra la política educativa de la gestión de Jorge Macri por la fusión de grados, el cierre de establecimientos, la reducción de materias y la pérdida de puestos de trabajo en las escuelas porteñas.

