El Sindicato del Personal de Industrias Químicas y Petroquímicas de Zárate denunció que la multinacional francesa Air Liquide despidió a 15 trabajadores y que la planta opera con personal escaso y fuera de convenio. La acusación resultó constatada por el Ministerio de Trabajo bonaerense. El gremio alertó sobre posibles riesgos para la seguridad de la comunidad y reclamó la inmediata reincorporación de los empleados.
El Sindicato del Personal de Industrias Químicas y Petroquímicas Zárate emitió un comunicado en el que informa que la empresa Air Liquide Argentina SA, con establecimiento en Campana, despidió el pasado 23 de junio a 15 trabajadores y licenció al resto del personal convencionado de la planta. Según la denuncia gremial, la operación quedó en manos de personal fuera de convenio que carece de las habilidades y experiencia necesarias para manejar sustancias de alto riesgo como hidrógeno, nitrógeno y amoníaco.
El operativo se habría realizado de manera sorpresiva. De acuerdo con el relato sindical, alrededor de las 6 de la mañana del 23 de junio, el personal que había tomado el turno de las 5 fue retirado de la planta por personal de seguridad privada, sin permitir que los operadores dejaran la instalación en condiciones de marcha segura. Los trabajadores denunciaron que la empresa colocó candados en los accesos principales y que las desvinculaciones fueron comunicadas de forma verbal, sin la notificación formal correspondiente. «Llevo 18 años trabajando acá y nunca vivimos algo así», relató Óscar Garrone, delegado general de la planta, en declaraciones a medios locales.
Desde el gremio señalaron que el Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires constató que la planta opera con personal fuera de convenio en número insuficiente para una marcha segura y que sectores clave como balanza, laboratorio, talleres de instrumentación, mantenimiento, electricidad y mecánica se encuentran sin operarios.
La denuncia advierte que la producción de CO₂, materia prima para bebidas gaseosas, continúa siendo despachada sin los correspondientes análisis de laboratorio. Además, el sindicato remarcó el riesgo para la comunidad ante eventuales fallas operativas, especialmente por la cercanía de la destilería lindante y la posibilidad de nubes tóxicas de amoníaco.
El Sindicato Químico declaró el estado de alerta y movilización, e inició gestiones ante las autoridades laborales para denunciar la situación. Los trabajadores mantienen un acampe frente a la planta en reclamo de la reincorporación de los afectados y exigen garantías sobre la seguridad operativa de la instalación.

