Un informe de la Unión Industrial Argentina (UIA) reveló el panorama crítico para el sector manufacturero, con caídas generalizadas en la producción, el empleo y la demanda. Según el relevamiento del Monitor de Desempeño Industrial (MDI), el 43% de las industrias experimentó una baja en sus ventas en julio, una cifra que refleja la profundización de la crisis y enciende las alarmas por los despidos.
El estudio arrojó un valor de 45,3 puntos en julio, manteniéndose por trece meses consecutivos en zona de contracción. Este dato se suma al retroceso del 36,3% en la producción y al 43,5% en las ventas a nivel interno, lo que evidencia la debilidad del consumo.
Deterioro del empleo y aumento de los despidos
La situación laboral es uno de los puntos más alarmantes del informe. El 24,4% de las empresas encuestadas reportó una reducción en su plantilla de trabajadores, la cifra más alta registrada en la serie. De este porcentaje, el 19,4% directamente recortó puestos de trabajo, un dato que venía en aumento desde hacía cuatro trimestres. Esto indica que las compañías están pasando de ajustar turnos a tomar la drástica decisión de despedir personal, afectando principalmente a las pequeñas y medianas empresas (pymes).
Principales preocupaciones del sector
La caída de la demanda interna se ubica como la principal preocupación para el 40,1% de las empresas, seguida por el aumento de los costos (21,4%), donde los costos laborales son los que más pesan. Otro factor que genera alarma es la competencia con productos importados y el mercado informal, que según la UIA, creció significativamente en los últimos meses. Un 55,8% de las industrias reporta una utilización por debajo de su capacidad instalada, y la mayoría no espera alcanzar su nivel óptimo hasta 2026.
Dificultades de financiamiento y expectativas a la baja
La situación financiera de las empresas también se muestra deteriorada. El 39,6% de las compañías que solicitaron crédito bancario no lograron obtener el monto total que necesitaban, siendo las pymes las más afectadas. Como resultado, el 66,1% de las empresas se ve obligada a recurrir a fondos propios para financiarse. Además, el 44,1% de las firmas presenta atrasos en sus pagos, incluyendo salarios, impuestos y servicios públicos.
En cuanto a las expectativas, el informe revela un moderado deterioro del optimismo empresarial. Solo el 48,6% de las compañías espera mejoras para los próximos meses, un porcentaje menor al 57,8% registrado en el sondeo anterior. A nivel sectorial y nacional, la percepción de un empeoramiento es aún más marcada, lo que subraya la incertidumbre y la preocupación que atraviesan los industriales en la actualidad.


