Crisis en IOSFA: evalúan que Gendarmería y Prefectura pasen a obras sociales privadas

La crisis de IOSFA y los reclamos de los afiliados empujan al Gobierno a evaluar el pase de Gendarmería y Prefectura a obras sociales privadas.

La crisis de IOSFA volvió a encender las alarmas en las fuerzas federales. El deterioro de las prestaciones profundizó el malestar entre los afiliados. En ese contexto, el Gobierno evalúa que Gendarmería y Prefectura puedan acceder a obras sociales privadas.

En ese marco, el Poder Ejecutivo avanza en una iniciativa que permitiría que los efectivos de ambas fuerzas dejen de depender exclusivamente del IOSFA y puedan acceder a obras sociales o prepagas privadas, a través de un esquema que se instrumentaría por decreto y mediante un proceso licitatorio.

IOSFA

Una salida ante el deterioro del sistema

La propuesta surge como respuesta al deterioro financiero y operativo del IOSFA, que desde hace meses acumula reclamos por demoras en prestaciones, recortes de servicios, falta de cobertura en tratamientos complejos y problemas para acceder a medicamentos e internaciones.

Según relevamientos internos, una amplia mayoría de los efectivos manifiesta disconformidad con la prestación actual, al punto de que una parte significativa ya recurre a coberturas privadas pagadas de su propio bolsillo para garantizar atención médica para ellos y sus familias.

Qué alternativas se analizan

Dentro de las opciones que evalúa el Gobierno se encuentra la posibilidad de que Gendarmería y Prefectura puedan optar por empresas de medicina prepaga de alcance nacional, entre ellas firmas de primera línea del sistema privado de salud.

El universo alcanzado por la medida rondaría los 200 mil beneficiarios, incluyendo personal en actividad, retirados y grupos familiares, lo que convierte a la iniciativa en una de las modificaciones más relevantes en materia sanitaria para las fuerzas de seguridad de los últimos años.

IOSFA, en el centro de la crisis

El trasfondo de esta discusión es la situación crítica del IOSFA, que arrastra un fuerte déficit económico y una deuda millonaria con prestadores de todo el país. Esta realidad impacta de manera directa en la calidad del servicio y genera un creciente malestar entre los afiliados, especialmente en provincias donde la oferta sanitaria es limitada.

Si bien desde el organismo niegan que exista un proceso de privatización, la magnitud del conflicto y la pérdida de confianza de los afiliados aceleraron el debate sobre alternativas al modelo actual.

Debate abierto y mirada gremial

Desde distintos sectores advierten que cualquier cambio en el sistema de salud debe garantizar:

  • Continuidad de las prestaciones

  • Cobertura integral en todo el territorio nacional

  • Ausencia de costos adicionales para los trabajadores

  • Participación de los representantes del personal en las decisiones

El debate, lejos de cerrarse, expone una tensión de fondo: cómo garantizar el derecho a la salud de quienes integran las fuerzas de seguridad en un contexto de ajuste, déficit y reconfiguración del rol del Estado.

FUENTE: Mundo Gremial