A solo dos días hábiles del vencimiento del plazo de conciliación obligatoria, no hubo avances en el conflicto que mantiene la empresa Coca-Cola con trabajadores enrolados en el Sindicato de Camioneros, y el secretario adjunto del gremio, Pablo Moyano, ya advirtió que no cederá y convocó a una asamblea el miércoles próximo.
Moyano volvió a ponerse al frente del conflicto que sostiene su sindicato con la fábrica de gaseosas y que ya tuvo una multitudinaria protesta de más de 1.500 trabajadores que interrumpió la producción en la planta ubicada en el municipio bonaerense de Tres de Febrero y llevó a que la Secretaría de Trabajo dictara una conciliación obligatoria para frenar un paro por tiempo indeterminado que ya había comenzado.
El plazo de la medida decretada vence el martes. Moyano advirtió que hasta el momento no hubo ningún avance ni negociación ya que la empresa no hizo propuesta alguna, y dijo que si no hay una respuesta favorable antes del vencimiento de la conciliación, el miércoles volverá a participar de una asamblea con todos los trabajadores para definir los pasos a seguir.
«Vamos a estar presentes acompañando a los compañeros y compañeras en lo que decidan», afirmó el dirigente camionero.
Los ejes del conflicto en Coca-Cola
Entre los principales pedidos de Camioneros, Moyano destacó que quieren que Coca-Cola pague el presentismo en igualdad de condiciones con los trabajadores del Sindicato Unido de Trabajadores de Aguas Gaseosas (Sutiaga), la incorporación de más personal para el turno nocturno y la efectivización de trabajadores mantenidos como eventuales pese a llevar varios años cumpliendo funciones.
El hijo mayor de Hugo Moyano remarcó que la empresa «gracias a Dios está trabajando a full» y subrayó que el esfuerzo diario de los trabajadores debe ser reconocido y pagado como corresponde. «Todo ese trabajo que se está haciendo va a tener que ser remunerado», expresó.
La cuenta regresiva hacia el miércoles
El inicio del conflicto se remonta al 7 de febrero pasado, cuando se llevó a cabo la multitudinaria asamblea en la planta Mega, de Coca-Cola, en Tres de Febrero. En esa ocasión, Moyano declaró ante los trabajadores: «Estamos de paro y nos vamos a quedar en la planta hasta que tengan una solución».
La posición del sindicato fue respaldada de manera unánime dentro de la planta, donde se pidió de manera explícita «condiciones laborales dignas» y remuneraciones acordes al esfuerzo diario.
Horas después de la asamblea, la Secretaría de Trabajo dictó la conciliación obligatoria que, por ahora, solo le puso un paréntesis a la situación. Sin novedades hasta el momento, debería ocurrir algo concreto antes del martes para evitar que el conflicto reaparezca el miércoles próximo.

