Decenas de fieles se congregaron hace varios días en las cercanías del templo con sillas para asegurarse un lugar en la fila de personas que esperaba a que se abrieran las puertas del santuario. Luego rezaron al defensor de los pobres y enfermos que fue canonizado en 1671 y es venerado en Argentina, para pedirle trabajo o agradecerle el ya conseguido.
En la primera celebración del Día de San Cayetano desde que Milei asumió en diciembre, los principales sindicatos y las organizaciones sociales de izquierda se volcaron a las calles para expresar su malestar por las políticas de ajuste que aplicó el gobierno para reducir el déficit fiscal. También exigieron la reactivación de la economía y del empleo y la reducción de la pobreza, que según datos privados ha trepado y afecta al 55% de la población de unos 47 millones de habitantes.
Algunos de los participantes en la movilización que partió del santuario y culminó en la Plaza de Mayo, frente a la casa de gobierno, fueron la Confederación General del Trabajo (CGT), la Central de Trabajadores de Argentina, el peronismo y partidos de izquierda. Marcharon bajo el lema “Paz, Pan, Tierra, Techo y Trabajo” y denunciaron «la emergencia alimentaria, social y laboral” en el país.
Pablo Moyano, uno de los secretarios generales de la CGT, afirmó que la protesta “es la continuidad del plan de lucha que se va a ir profundizando si el gobierno sigue viendo sólo su realidad”.

