Yofra exige un paro general y un nuevo frente sindical: “Hay motivos de sobra con un 52% de pobres”

El secretario general de los Aceiteros, Daniel Yofra, criticó con dureza a la CGT por su pasividad frente a la grave crisis económica que atraviesa el país.

En declaraciones a Comunas, el dirigente gremial sostuvo: “Motivos hay de sobra –no como dice la CGT que no hay motivo para organizar un paro–; si hay un 52% de pobres, un 42% son trabajadores registrados, más la situación de los jubilados y los desocupados”.

Yofra, quien lidera la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines (FTCIODyARA), cuestionó la falta de respuestas concretas y planteó la necesidad de construir un nuevo espacio sindical: “Tiene que haber un Frente sindical como lo hubo en los ‘90 con el MTA, donde se defendía a los trabajadores independientemente de las decisiones que tomara la CGT”.

El aceitero destacó la importancia de una salida autónoma desde el movimiento obrero, lejos de la influencia de los partidos políticos: “No podemos esperar a un partido político a que nos salve, porque eso no va a ocurrir; tiene que salir del movimiento obrero y no particularmente de la CGT”.

Además, Yofra apuntó al desencanto que sienten los trabajadores con la dirigencia política: “Creo que los trabajadores en este momento tienen una tristeza de haber votado a un presidente que los defraudó y que los vino a perjudicar. Bueno, hay que organizar esa bronca, y la tienen que organizar los sindicatos y las organizaciones que siempre han peleado por sus trabajadores”.

Respecto a quiénes podrían liderar ese nuevo frente, mencionó nombres clave como Pablo Moyano y Sergio Palazzo, además de destacar el rol de gremios combativos como el de los Neumáticos: “Hay muchas organizaciones y gente que han peleado por sus trabajadores. Lo que hay que hacer es unirse con esas organizaciones y salir a pelear ante la burocracia sindical, ante este gobierno, y ante quien sea”.

Las declaraciones de Yofra plantean un desafío a la conducción tradicional de la CGT y encienden un debate sobre el rol del sindicalismo frente a una crisis que golpea directamente a los sectores más vulnerables de la clase trabajadora.

FUENTE: Enfoque Sindical