El gobierno nacional se ha desentendido (literalmente) de su obligación de administrar la empresa y el Gobernador Claudio Vidal, que por razones políticas simuló hacerse cargo del yacimiento, no ha dado muestras de proactividad a pesar del nombramiento de su hombre de confianza Pablo Gordillo, en la Intervención.
YCRT cada vez peor
OPI es el único medio que ha venido informando todos estos años, la situación real del yacimiento, por fuera del relato oficial y el de los sindicatos que a principio de este año fueron llamados por el gobernador de la provincia a una reunión, en las que el mandatario (con el consentimiento de Francos) les presentó un panorama no muy bueno sobre la empresa, habló de la necesidad de “poner el hombro” y prometió “hacerse cargo” de un tema que no es de su competencia.
Dentro de los sindicatos se quejan porque Vidal nunca más los llamó y creen que solo buscaba distender la situación para hacer ingresar a la Intervención a Pablo Gordillo, su amigo, quien asumió luego de la separación de Thierry Decoud, a quien por estos días se cree que le hicieron “una cama” para sacarlo del cargo, de hecho la justicia lo sobreseyó de las imputaciones que le hicieron, situación que tampoco aclara nada ni deja a la luz la verdad.
Hoy, la empresa, la cual dijo Gordillo tenía 90 o 120 días para reactivarse, no estaría cumpliendo los tiempos previstos (si es que alguna vez existió ese plazo). Dentro de la misma hay malestar, desorden y la finalidad del personal, es llegar a fin de mes, cobrar los salarios y reclamar por los beneficios perdidos. La cúpula de la conducción de YCRT sigue siendo kirchnerista. De la Usina 240 Mw no se tiene la mínima idea de cómo, cuándo y de qué manera se podría recuperar y mucho menos, poner en marcha. Los sindicatos que creen ser parte de esta nueva administración, solo fueron invitados para realizar un análisis de la situación y “distender” la tensa relación que existía, pero ni el gobernador ni el Interventor han vuelto a convocarlos para “trabajar en conjunto” como inicialmente era la idea.
Robos, inseguridad, falta de control
De acuerdo a los testimonios recogidos, nunca en YCRT se han vivido situaciones de desorganización, desorden e inseguridad, como en la actualidad.
Como OPI lo señalara en un informe anterior, tres personas ajenas a la empresa fueron vistas circulando por las galerías de la mina y en otras oportunidades han encontrado faltantes de piezas, herramientas y el último robo, quizás el más importante y millonario de los últimos tiempos, fueron toneladas de cables que sustrajeron desconocidos, nada que se pueda hacer sin contar con una logística considerable, por cuya razón dos personas que no trabajan en la empresa, radicaron una denuncia en la Fiscalía Federal de Ríos Gallegos.
En la cuenca se han producido operativos y detenciones de personas, algunas vinculadas con ilícitos relacionados con la empresa y en los últimos días la policía allanó la Casa 50 de YCRT deteniendo a un hombre, aunque no trascendieron los detalles del delito.
Todas estas cuestiones son quirúrgicamente silenciadas por los medios de la cuenca como así también por los provinciales. No existe información aclaratoria más allá que la relacionada con los procedimientos policiales que carecen de precisiones: lugar, nombres, domicilios, causa, etc. Los medios se limitan a dar una información lavada que sobrevuela un caso, generalmente muy grave, del cual no dan ningún tipo de precisión.
Todo relajado y seguridad cero
Gendarmería Nacional, como lo dijimos en nuestro informe anterior ha dejado de prestar servicio de vigilancia en YCRT, por cuanto la empresa (el gobierno nacional) le debe alrededor de 550 millones de pesos, por dicho servicio. Por esta razón hace mucho tiempo que GN no patrulla ni cuida los accesos. “El Interventor sigue de joda, abajo los kirchneristas hacen sus negocios y en la empresa nadie piensa. La han transformado en un botín político peor de lo que era antes”, nos dijo un dirigente gremial muy molesto por la situación que les toca vivir.
Tampoco hay seguridad privada y los testigos que hemos consultado, nos indican que manos anónimas han roto algunas cámaras de seguridad que no se han repuesto, hay lugares donde nunca existieron y han sacado cámaras de vigilancia de lugares claves de la empresa.
Lo que pasa en YCRT, queda en YCRT
En estos año hemos abordado muchos informes con delitos graves ocurridos dentro de la empresa, accidentes, enterramiento de documentos contables y administrativos que desenterraron máquinas viales, ingreso de desconocidos al yacimiento, hallazgo de documentación y legajos tirados en el basural, sabotajes en las instalaciones, incendio de una caldera en la Usina 21 Mw, solo por nombrar algunos y nunca, jamás, se supo nada de estos casos ni aparecieron los responsables. La Justicia Federal parece no tener jurisdicción allí o existe un acuerdo de impunidad.
En esta situación se desenvuelve hoy YCRT, mientras llega la pausa de fin de año y no existe ningún proyecto de reactivación cierto y serio para la empresa y mucho menos para la usina 14 Mineros de la cuenca.

