Yasky subrayó la gravedad del acto, calificándolo como un ataque directo al sistema democrático. “No podemos permitir que se naturalicen discursos y acciones que evocan los peores momentos de nuestra historia. Es fundamental que el Congreso se pronuncie en defensa de los valores democráticos”, declaró.
Por su parte, Sergio Palazzo remarcó que esta situación trasciende lo partidario. “Las expresiones autoritarias son incompatibles con la convivencia democrática. Este repudio no es solo un gesto, es un compromiso con el futuro de nuestra democracia”, señaló. Los legisladores afirmaron que seguirán denunciando cualquier amenaza al sistema republicano.

