La audiencia de conciliación en el Ministerio de Trabajo de Santa Fe entre los propietarios de la fábrica de cosechadoras Vassalli, ubicada en Firmat, y la representación gremial de los trabajadores fracasó nuevamente por falta de respuesta patronal, y ahora las expectativas se centran en una posible venta de la planta fabril ubicada sobre la ruta nacional 33.
“El Ministerio llamó a los dueños de la empresa para que se presentaran, hoy tampoco se presentaron pero al menos se conectó por zoom Mateo Marsó y manifestó que no tiene plata para pagarle a la gente lo que resta de la quincena, y menos que menos tiene para pagarle el acuerdo de deuda que se firmó hace un poquito más de un mes”, explicó al término de la reunión el secretario general de la seccional Firmat de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Diego Romero.
Ante esa situación, el dirigente explicó que pidió a la autoridad laboral “que se cierre el expediente, que se caiga el convenio porque el convenio ya está caído, ya no se cumplió”. La familia Marsó, proveniente de Entre Ríos y ligada a la actividad avícola, adquirió la planta de Vassalli hace casi dos años. Desde principios de 2025 la fábrica de cosechadoras está en conflicto.
En ese contexto desalentador, Romero dijo que “lo más importante de todo esto es que Mateo Marsó manifestó que estarían en tratativas y dispuestos a vender la empresa, así que nosotros sabemos que hay algunas negociaciones dando vueltas vamos a esperar”.
El representante de los propietarios solicitó dos semanas para poder avanzar en la posibilidad de venta de la histórica fábrica, que también se llamó Don Roque, por su fundador, Roque Vassalli. “Nos pidió dos semanas para ver cómo siguen las negociaciones para poder definir la situación de la empresa, porque de esta manera no va más”, dijo el dirigente sindical.
Y agregó, tajante: “O arreglan la situación y la venden, o la empresa lamentablemente terminará cerrando su puerta porque de esta manera no puede continuar”.
De todos modos, Romero dijo que “vamos a esperar estos días a ver si se define algo para que, aunque sea, podamos pasar las fiesta tranquilos”. En esa línea, sostuvo que no desea que los trabajadores “tomen la peor decisión, de estar tomando la planta. La gente ya planteó la alternativa de tomar la planta, pero no quiero que llegue a eso, quiero que se arregle de buena manera y que todo termine en buen puerto”.
Sobre una posible venta, el metalúrgico puntualizó que “al venir nuevo dueño es solidario de la deuda que deja esta gente”, por lo que “el que compra ya tiene contemplado que hay deuda con la gente, que hay deuda con la obra social, que hay deuda con el sindicato. O sea, nos tenemos que sentar con los nuevos inversores, si es que pasa, para ver las condiciones del acuerdo”.

