Del total que no logró salir de descanso, más de la mitad (56%) señaló la falta de recursos como el motivo fundamental, mientras que otros factores, como un cambio de empleo o prioridades personales, explican parte del resto, según el informe. “El estudio revela una brecha en el descanso, mientras el 54% menciona que logró pausar sus tareas, el 46% de los talentos no se tomó vacaciones el último año. Esta brecha tiene raíces mayoritariamente financieras”, dijo Federico Barni, CEO de Bumeran en Jobint.
El relevamiento apunta a un escenario donde la inflación persistente y los ingresos que no terminan de recomponerse obligan a muchas familias a recortar incluso el tiempo de descanso. En este contexto, el 29% de los trabajadores expresó que preferiría una reducción de la jornada laboral antes que tomarse días de vacaciones, lo que muestra un cambio en las prioridades frente a la falta de condiciones económicas.
La encuesta también midió cómo se valoran otros beneficios en lugar de las vacaciones: el 44% optaría por un mejor salario, el 21% por la posibilidad de trabajar a distancia, y el 15% por incentivos económicos adicionales, entre otras opciones.
Aunque casi la mitad no pudo descansar, quienes sí lo hicieron eligieron destinos que combinan proximidad y costos: el 24% eligió la Costa Atlántica bonaerense, mientras que el 22% viajó a otros destinos con el Caribe como opción destacada, y Brasil representó un 16% de las preferencias, según los datos de Bumeran.
La falta de vacaciones se suma a otras señales de desgaste en el mercado laboral: otros estudios recientes muestran altos niveles de estrés y burnout entre los trabajadores argentinos, lo que complica aún más la calidad del descanso y del tiempo libre en general.

