Una fábrica de porcelanatos de Pilar despidió a 300 trabajadores y se agrava la crisis industrial en la región

La fábrica ILVA, ubicada en el Parque Industrial de Pilar, notificó la desvinculación de toda su plantilla y no asistió a la audiencia convocada por las autoridades. En lo que va de la segunda mitad de 2025, al menos 670 trabajadores fueron despedidos en Pilar por cierres y relocalizaciones de grandes empresas.

En el marco de la crisis en la industria denunciada por los gremios industriales de la CSIRA, la fábrica de porcelanatos ILVA, ubicada en el Parque Industrial de Pilar, concretó este martes el despido de sus 300 trabajadores, quienes recibieron los telegramas de desvinculación anunciados la semana pasada. La empresa, además, no se presentó a la audiencia fijada en la sede local del Ministerio de Trabajo, intensificando el conflicto.

Marcelo Barrionuevo, delegado de Ceramistas y uno de los trabajadores despedidos, confirmó a Pilar a Diario: «La empresa no se presentó. Nosotros hicimos el descargo y el rechazo a las cartas de documentos que ya les llegó a todos los compañeros, que son 300. Ahora se fijó una audiencia para el día jueves a las 9.30 reclamándole al Ministerio que le exija a la empresa que se presente presencialmente».

Los trabajadores, decididos a continuar la lucha, organizaron turnos rotativos para mantener la protesta. «Seguimos la lucha: con todos los compañeros nos vamos a ir rotando. Va a venir un grupo a la mañana, otro grupo va a estar de noche hasta lograr el objetivo de la reincorporación», señaló Barrionuevo al portal local.

ILVA justificó los despidos amparándose en el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, que permite reducir la indemnización hasta un 50% en casos de fuerza mayor. Sin embargo, los trabajadores planean impugnar esta medida ante las autoridades, anticipando un conflicto prolongado y de resolución incierta.

Una crisis industrial que se agrava en Pilar

La situación de ILVA se suma a una ola de despidos en el Partido de Pilar. En lo que va de la segunda mitad de 2025, al menos 670 trabajadores perdieron sus empleos debido a decisiones de tres grandes empresas: Kimberly-Clark, que cerró su planta en Pilar para centralizar su producción en San Luis; Kenvue (ex Johnson & Johnson), que trasladó sus operaciones a Brasil; y ahora ILVA, que cerró sus puertas.

A pesar de la crisis alegada por sus directivos, ILVA había invertido recientemente en maquinaria costosa para modernizar su producción, que ahora se encuentra completamente detenida. Desde el sindicato sospechan que el objetivo no sería cerrar la planta, sino reducir drásticamente el personal y empeorar las condiciones laborales de los trabajadores que permanezcan.

Actualmente, los empleados de ILVA trabajan bajo un régimen de «4×4» (cuatro días de trabajo de doce horas seguidos por cuatro días de descanso). Sin embargo, la empresa buscaría implementar un esquema «6×1», que implicaría menos horas diarias pero una reducción salarial del 30%, además de la eliminación de servicios como comedor, transporte y cobertura de medicina prepaga.

FUENTE: Mundo Gremial