El Centro de Patrones realizó, durante la tarde de este jueves en la delegación de Puerto General San Martín, una Asamblea General Extraordinaria que facultó por unanimidad a los dirigentes del gremio a “adoptar todas las medidas de acción directa que resulten necesarias” para defender a los trabajadores marítimos y fluviales.
Los integrantes de la asamblea autorizaron a que la Comisión Directiva adhiera a las medidas de fuerza que dispongan entidades como la CGT, la CATT, la FEMPINRA y la FESIMAF, con el objetivo de garantizar la protección de los derechos laborales y el normal funcionamiento de las instituciones gremiales.
El Centro de Patrones, junto al Frente de Sindicatos Unidos (Fresu), impulsó movilizaciones en Rosario, Córdoba y Buenos Aires para rechazar la reforma laboral. Ante la imposibilidad de frenar la ley y la falta de convocatoria al diálogo, el sindicato ratificó un plan de lucha integral que combina la vía judicial con la huelga y la presencia en las calles.
El secretario general Mariano Moreno les respondió a los sectores agroexportadores: “Para que haya diálogo tiene que haber una contraparte dispuesta. Este Gobierno jamás nos abrió las puertas. Los empresarios, que seguramente llevaron el borrador de esta ley, imponen barbaridades en lugar de debatir”.
Advertencia a los empresarios
Moreno lanzó una advertencia directa a los empresarios, particularmente a los sectores de la pesca y la agroexportación, denunciando la exclusión de los marinos de la Ley de Contrato de Trabajo (LCT). El dirigente calificó como un “golpe letal” esta exclusión, una medida fogoneada por abogados de las cámaras empresarias.
Asimismo, aseguró que el gremio no aceptará quedar atado únicamente a la Ley de Navegación, la cual establece indemnizaciones de apenas diez días de salario básico: “Este plan de lucha es inmediato. Si no hay un cambio de rumbo para con los trabajadores, es inevitable que esto se profundice. Que esta gente sepa que no nos vamos a rendir”.
“Ya lo vivimos y estamos preparados”
Sobre el cierre de la asamblea, Moreno trazó un paralelismo histórico y comparó la actual política laboral con la dictadura militar, el menemismo y el gobierno de Macri: “Esta intención de destruir el mundo del trabajo ya se practicó tres veces. Estamos preparados para la lucha”.
La convocatoria contó con el respaldo de gremios como el SOMU, el Sindicato de la Marina Mercante, el SICONARA, el SUPA y el Sindicato de Serenos de Buques, quienes acompañaron el reclamo contra la reforma laboral.

