Trabajadores despedidos de Granja Tres Arroyos acampan y bloquean el paso de camiones en la planta de Pilar para reclamar salarios adeudados

Los operarios denunciaron que la compañía les debe los haberes desde el mes de mayo y señalaron que los propietarios incumplen la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo bonaerense.

Los 50 trabajadores despedidos de la planta Pinazo de Granja Tres Arroyos protagonizan un acampe frente al establecimiento de La Lonja, partido bonaerense de Pilar, e impiden el ingreso de camiones con el objetivo de exigir el pago de los salarios que la firma les debe desde mayo.

Los operarios señalaron que la protesta continuará hasta encontrar una solución y denunciaron la compañía no acató la conciliación obligatoria dictada el 5 de septiembre por el Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires, el cual ordenó  reincorporar a los cesanteados. Sin embargo, afirmaron que se presentaron en el edificio y les impidieron el ingreso.

Gabriel, uno de los integrantes del personal despedido, aseguró que “la empresa no cumplió la conciliación. Jamás nos llamaron, por eso decidimos protestar”, al tiempo que advirtió: “A los que siguen trabajando, la empresa les paga en negro. Nosotros nos vamos a quedar acá hasta que encontremos una solución”.

La medida establecida por la cartera laboral encabezada por Walter Correa incluyó a 1200 despedidos del grupo. Es decir que, además de los 50 de Pilar, contempló a otros 1150 de Capitán Sarmiento y Esteban Echeverría. Se dictó por 15 días hábiles, prorrogables por otros cinco.

El recorte de personal comenzó septiembre. Antes, durante todo agosto, la totalidad del plantel de Pinazo había estado suspendida. En ese marco,  el 1° de septiembre, la empresa y el Sindicato de la Industria de la Alimentación (STIA) acordaron reducir a 50 los despidos, que en un principio iban a alcanzar a 170 trabajadores sobre una dotación de unos 300.

Buscan eludir el pago de la indemnización

En los telegramas, la compañía justificó la decisión al apuntar «una grave disminución de trabajo no imputable a esta empleadora». En otras palabras, buscó ampararse al artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo y permite abonar una indemnización reducida. 

A propósito, el secretario general del STIA, Julio Chamorro, rechazó el encuadre y mencionó que «lo hacen solamente para intentar pagar la mitad de las indemnizaciones», sostuvo.

No obstante, los integrantes del gremio no escaparon de las fuertes críticas por parte de los trabajadores, quienes recalcaron que “nos dejaron afuera de todo”. Además, puntualizó que “ante la falta de respuestas, no nos queda otra que hacer esta medida”.  

La desesperación de los despedidos

Los problemas en el pago de los salarios no son nuevos, ya en diciembre de 2024 vivieron una situación similar, la cual derivó en partos y protestas.
Juan, otro de los empleados afectados, subrayó: “Nos deben nuestros sueldos desde la mitad de mayo hasta el día de hoy”.

Por su parte, Gabriel, con 17 años de antigüedad en la firma, reveló cómo la cesantía lo perjudica en su vida cotidiana: “Soy enfermo del corazón, tengo tres stent y no tengo plata para los remedios. Tomo 8 pastillas por día y ya se me están acabando. Estaba haciendo viajes por aplicación pero se me rompió hace una semana y ya no pude continuar. En mi casa, nos cortaron la luz, el gas y no sé qué voy a hacer si no llevo plata a casa. Debo plata de la tarjeta, me reclaman todos los días y ya no sé cómo deciles que no puedo pagarles”.

En la actualidad, Granja Tres Arroyos atraviesa un concurso preventivo de acreedores y el mencionado expediente se tramita en el Juzgado Nacional en lo Comercial N°21, Secretaría N°42. En esa presentación, declaró un pasivo de $536.000 millones al cierre de 2025 y más de 4.800 acreedores y reconoció haber entrado en cesación de pagos el 29 de enero.

Dentro de total,  hay $46.000 millones en deudas laborales y previsionales, los cuales tienen privilegio legal frente a bancos y proveedores, aunque eso no garantiza el cobro si la compañía no tiene fondos suficientes. Por su parte, el juez Germán Páez Castañeda autorizó la apertura de una cuenta inembargable en el Banco Ciudad, destinada exclusivamente al pago de sueldos, cargas sociales e impuestos.

FUENTE: Data Gremial