Tensión en la aviación: los controladores aéreos definen pasos tras el fin de la conciliación

La conciliación obligatoria llega a su fin y vuelve a tensarse la relación entre el gremio de controladores aéreos y la empresa estatal EANA, en medio de reclamos salariales y advertencias por posibles medidas de fuerza.

La conciliación obligatoria que mantenía en pausa el conflicto entre el gremio de controladores aéreos y la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) llega a su fin y vuelve a encender las alarmas en el sector aeronáutico, en un contexto marcado por la temporada alta de vuelos.

La medida, dictada por la Secretaría de Trabajo, había frenado las acciones gremiales impulsadas por la Asociación de Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (ATEPSA), que reclama desde hace meses una respuesta concreta a sus demandas salariales y laborales.

En consecuencia, con el vencimiento del plazo, el sindicato recupera la potestad de definir nuevas medidas de fuerza si no hay avances en la negociación.

Negociaciones estancadas y reclamos vigentes

Desde el gremio vienen denunciando el incumplimiento de compromisos asumidos en instancias paritarias anteriores y la falta de una recomposición salarial acorde a la pérdida del poder adquisitivo.

ATEPSA sostiene que, pese a las audiencias realizadas, no hubo propuestas que den respuesta de fondo a la situación de los trabajadores del sector.

Por su parte, desde la empresa estatal insisten en la continuidad del diálogo, aunque advierten sobre el impacto que podrían tener eventuales medidas de fuerza en la operatividad del sistema aéreo, especialmente en un período de alta demanda.

CONTROLADORES AÉREOS

Un conflicto que se arrastra desde el año pasado

El enfrentamiento entre las partes no es nuevo. Desde mediados del año pasado, el sector atravesó distintas instancias de tensión, con protestas, paros parciales y negociaciones que derivaron en acuerdos transitorios, pero sin una solución definitiva.

La conciliación obligatoria había funcionado como un puente para descomprimir la situación, aunque sin resolver los reclamos estructurales.

Expectativa por una posible prórroga

En este escenario, no se descarta que el Gobierno intente extender la conciliación por algunos días más para evitar una escalada del conflicto.

Sin embargo, desde el gremio advierten que la paciencia tiene un límite y que, de no existir avances concretos, se evaluarán acciones sindicales en defensa de los derechos laborales.

El desenlace de las próximas horas será clave para definir el rumbo de un conflicto que vuelve a poner en tensión al sistema aeronáutico y reaviva el debate sobre salarios, condiciones de trabajo y el rol del Estado en sectores estratégicos.

FUENTE: Mundo Gremial