Telefónicos refuerzan la organización sindical frente al avance de la precarización y la pérdida del poder adquisitivo

Desde la Federación Argentina de Trabajadores de las Telecomunicaciones (FATTEL) alertaron sobre el impacto de las políticas económicas en el empleo y los salarios. En ese marco, llamaron a fortalecer la unidad sindical para defender derechos laborales en un contexto de fuertes tensiones económicas y tecnológicas.

La Federación Argentina de Trabajadores de las Telecomunicaciones (FATTEL) advirtió ante un escenario marcado por transformaciones tecnológicas profundas y crecientes tensiones laborales, sobre el avance de la precarización del empleo y la pérdida del poder adquisitivo. En ese contexto, el secretario general de la organización, Claudio César, remarcó la necesidad de fortalecer la organización sindical y sostuvo que resulta “absolutamente necesario” defender los derechos laborales frente al actual escenario económico y social.

La Federación nuclea a distintos sindicatos que representan a los trabajadores telefónicos. En ese sentido, su titular destacó que se logró “una construcción muy democrática y horizontal” y explicó que, cuando se habla de una organización “en movimiento”, no se la entiende como un mero espacio administrativo, sino como una estructura presente en la vida cotidiana de los trabajadores. “Debe estar con la gente, con los compañeros en la diaria, permanentemente, poniendo la cara y el cuerpo. Esa es la idea central de esta Federación”, señaló.

En relación con los salarios del sector, Claudio César fue contundente en su análisis: “Los grandes afectados por las políticas neoliberales que viene llevando adelante, con tanta brutalidad, el gobierno de Javier Milei hemos sido los trabajadores y todos los sectores populares. Y, como les pasa a todos, hemos perdido poder adquisitivo”.

Asimismo, agregó que “aunque parezca algo trillado, en cada bolsillo se ve el impacto real de la crisis de una forma que no reflejan los índices oficiales. Claramente, la inflación no expresa el verdadero efecto que tienen los aumentos en servicios, transporte y, sobre todo, alimentos”.

En ese marco, explicó que en el sector de telecomunicaciones se sostiene una negociación paritaria que “funciona como una especie de cláusula gatillo, donde el índice de inflación se traslada al salario mediante acuerdos mensuales”.

De todas maneras, el dirigente consideró que “cada organización tiene la fortaleza que puede para exigir mejoras en un escenario muy complejo”. Además, cuestionó a algunos referentes gremiales al señalar que “a veces hay dirigentes que se ufanan de determinados aumentos salariales, sin considerar que otros gremios no pueden alcanzarlos o que hay trabajadores sin representación sindical. En definitiva, la problemática del poder adquisitivo es la misma para todos”.

Atado a esa reflexión, remarcó que “es muy importante la participación activa en las centrales obreras, tanto en la CGT como en las CTA, para tener una mirada global del mundo del trabajo y no sectorial”.

Por otra parte, al referirse a la precarización laboral, abordó el fenómeno de la tercerización. “Desde 2006 venimos dando una lucha muy fuerte contra los terceros, porque el tercerismo es sinónimo de precarización. Es un modelo donde el sector empresario busca maximizar la renta a costa de las condiciones de trabajo, la salud y la capacitación. En nuestra industria, con ese esquema, está en juego prácticamente la vida del trabajador”, advirtió.

En ese sentido, destacó el rol del Estado y valoró herramientas de control como el Comité Mixto de Higiene y Seguridad en Santa Fe, al que consideró “una herramienta muy fuerte que ha dado resultados positivos”.

Además, sostuvo que “una organización gremial fuerte es fundamental para generar conciencia sobre los derechos y conquistas de los trabajadores dentro de las grandes empresas”.

No obstante, aclaró que la tarea sindical no debe limitarse al sector. “También estamos obligados a explicar lo que ocurre en el mundo del trabajo más allá de las telecomunicaciones, porque muchos no comprenden las disputas que se están dando ni la relación con el resto del mercado laboral”, agregó.

Asimismo, Claudio César destacó el rol del sindicalismo en la coyuntura actual y planteó la necesidad de un programa común dentro del movimiento obrero. “Es muy importante que el movimiento obrero tenga un programa político y pueda ejercer la presión necesaria, como hacen otros sectores de poder. Y, si no se cumple, generar la presión correspondiente, no por cargos, sino por los trabajadores, los salarios, las condiciones laborales y la erradicación del trabajo no registrado”, expresó.

En esa línea, consideró clave el surgimiento de nuevas generaciones sindicales. “Es importante el surgimiento de dirigentes jóvenes, nuevas ideas y nuevas formas de entender el valor de la organicidad”, afirmó.

Por otro lado, se manifestó en contra de las divisiones en la CGT y las CTA. “Todas las divisiones deben discutirse. Quien tenga la capacidad de conducir debe hacerlo, y quien pierda esa discusión debe acompañar. No puede haber compromisos partidarios por encima de los trabajadores. Debe haber un programa y una exigencia política para cumplirlo”, concluyó.

En relación con el impacto de la inteligencia artificial y la automatización, el dirigente advirtió que “no solo está cambiando el mundo del trabajo, sino la sociedad en su conjunto como nunca antes”.

En ese contexto, sostuvo que “debemos generar anticuerpos frente a ese avance tecnológico, que va a provocar pérdida de empleo y una fuerte transformación del factor humano. Vamos hacia una deshumanización de la sociedad, no solo en Argentina sino en el mundo”.

Asimismo, remarcó la necesidad de formación y adaptación: “No es una tarea exclusiva de los sindicatos, sino de toda la sociedad. Tenemos que ser la parte humana de ese avance tecnológico y ofrecer respuestas que la inteligencia artificial no puede dar, porque trabaja con datos del pasado”.

Además, alertó sobre los desafíos futuros del movimiento obrero. “Las organizaciones sindicales deben ser una vanguardia frente a estos cambios. Hay que generar herramientas para frenar situaciones que pueden ser drásticas. Veo un futuro muy oscuro si dejamos avanzar la tecnocracia y perdemos la capacidad de pensar humanamente el futuro”, concluyó.

FUENTE: Conclusión