En representación de la central obrera, uno de sus secretarios generales, Jorge Sola, sostuvo que empresarios y trabajadores tienen intereses diferentes, pero comparten un objetivo común: “generar más y mejor riqueza para la Argentina”.
Para el dirigente sindical, esa coincidencia debe servir como punto de partida para avanzar hacia un proyecto productivo construido a partir del consenso entre quienes invierten, producen y generan empleo y quienes trabajan.
“No vemos proyectos para la industria ni para el comercio. Hay una oportunidad para corregir ese rumbo, y quienes estamos acá somos actores importantes para la construcción de una política productiva”, afirmó Sola.
La participación sindical en el encuentro estuvo atravesada por la preocupación por el escenario que atraviesan la actividad industrial, el empleo y el consumo. Desde la jornada se planteó la necesidad de recuperar espacios de diálogo entre los distintos actores de la economía para discutir una agenda de desarrollo de largo plazo.
El documento “Argentina Produce” propone avanzar hacia un diálogo social amplio entre trabajadores, empleadores y Estado. En ese esquema, las organizaciones sindicales deben contar con un espacio para expresar sus preocupaciones y propuestas, mientras que las entidades empresarias puedan plantear las dificultades que atraviesan las compañías, especialmente las pequeñas y medianas empresas.
El texto también plantea que el Estado debe asumir un rol responsable, moderno y eficiente, generando las condiciones institucionales necesarias para favorecer la inversión, la producción y el empleo.
Uno de los ejes centrales del documento es la necesidad de generar más empleo formal, mejorar la productividad y la competitividad, fortalecer a las pymes e incorporar tecnología, al mismo tiempo que se busca reducir los costos que afectan a la producción y enfrentar la informalidad.
En materia laboral, la propuesta plantea avanzar hacia relaciones de trabajo capaces de incorporar las nuevas modalidades del mundo laboral, procurando compatibilizar los derechos de los trabajadores con el desarrollo eficiente de las empresas.
El presidente de CAME, Ricardo Diab, también puso el foco en el vínculo entre actividad económica, empleo y consumo. “Como representantes de los comerciantes, no nos da lo mismo la venta de productos nacionales o importados, porque cada fábrica que cierra implica empleos que se pierden, y cada trabajador que se queda sin ingresos fijos es, a la vez, un consumidor que el sector comercial pierde”, sostuvo.
Diab remarcó además que la mayoría de las empresas representadas por la entidad tienen menos de diez trabajadores y destacó la necesidad de encontrar soluciones comunes.
“No estamos en contra de nadie, estamos a favor de lo que sea mejor para las pymes y sus empleados”, afirmó.
Desde el sector industrial, el titular de ADIMRA, Elio Del Re, defendió la construcción de una agenda que incluya a la industria, el comercio, el agro, la ciencia y la tecnología. “No hay que excluir a nadie, y todos debemos trabajar en conjunto para el desarrollo de la Argentina que queremos”, sostuvo.
A su vez, el presidente de FISFE, Javier Martín, advirtió que el segundo semestre será “muy complicado” para la industria y expresó su preocupación por la ausencia de políticas destinadas a recuperar la capacidad productiva y el mercado interno.
El dirigente empresarial reconoció avances en materia de estabilidad macroeconómica e inflación, pero planteó que todavía no se observan políticas que impulsen un incremento de la capacidad productiva.
El documento surgido de la jornada sostiene que la Argentina cuenta con recursos naturales, conocimiento, tecnología y capital humano que pueden constituir una oportunidad para una nueva etapa de desarrollo.
Pero para los sectores que participaron del encuentro, el desafío pasa por transformar esas capacidades y las nuevas inversiones en mayor producción nacional, desarrollo de proveedores, incorporación de tecnología, exportaciones y empleo de calidad en todo el territorio.
En ese marco, la convocatoria coloca a la producción y al trabajo como un punto de encuentro para alcanzar acuerdos duraderos.
“La producción y el trabajo deben constituir un punto de encuentro para la construcción de acuerdos duraderos”, plantea el documento, que también vincula el objetivo de recuperar un horizonte de progreso y movilidad social ascendente con el diálogo, la previsibilidad, la racionalidad económica, el equilibrio social y una visión compartida de desarrollo.
Con la presencia de la CGT y el planteo de Jorge Sola como una de las principales voces del encuentro, la jornada dejó así un mensaje común entre el movimiento sindical y sectores empresarios: la discusión sobre el futuro productivo argentino requiere recuperar ámbitos de diálogo y construir consensos alrededor del empleo, la producción y el desarrollo.

