El Gobierno explicó cómo la reforma laboral, recientemente aprobada en media sanción en el Senado, modificará aspectos clave de la relación entre empleadores y trabajadores en el sector privado. El ministro Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, detalló con ejemplos cómo se aplicará.
Sturzenegger y la reforma laboral
Según funcionario de Javier Milei, la medida busca modernizar normas laborales históricamente desactualizadas, reducir la “incertidumbre” en los juicios por despido y fomentar la creación de empleo mediante incentivos a nuevas contrataciones.
Sobre ese plano, el titular de la cartera de Desregulación y Transformación dijo a RADIO MITRE que, algunos jueces aplicaban criterios que suponían una valorización del dinero “como si se hubiese invertido la plata” a tasas muy elevadas.

Entre los puntos más controversiales se encuentran:
-Indemnizaciones: se mantendrá el cálculo por mes trabajado, pero se busca limitar aumentos extraordinarios surgidos de litigios.
-Negociación salarial: se propone descentralizar la discusión, promoviendo acuerdos a nivel de empresa o región para adaptarlos a la realidad productiva local.
-Cargas patronales: se prevé una reducción parcial, con mecanismos de crédito para nuevas contrataciones, buscando dinamizar el empleo formal.
-Contribuciones sindicales y ultraactividad: se limita el aporte sindical obligatorio y se redefinen las cláusulas que siguen vigentes sin renegociación.
-Licencias y jornada laboral: se regulan las licencias por enfermedad y se introduce mayor flexibilidad en la jornada laboral, incluyendo la posibilidad del banco de horas.
Para abordar este último, explicó Sturzenegger: “Ahora bien, si, por ejemplo, te lastimaste jugando al fútbol, es decir, en una situación en la que tomaste una acción activa y el empleador no tuvo nada que ver, y quedaste temporalmente incapacitado para trabajar, en ese caso la cobertura es del 50%», apuntó.
Sindicalistas alertan sobre retrocesos laborales
Los gremios advierten que algunos de estos cambios podrían implicar retrocesos en derechos históricos y afectaciones al poder de negociación de los trabajadores.
Desde los sindicatos se anticipa un seguimiento cercano de la discusión cuando la reforma llegue a la Cámara de Diputados, donde se prevé un debate intenso sobre su aprobación definitiva.
En este marco, los representantes sindicales llaman a fortalecer la unidad gremial y la participación colectiva, alertando sobre la importancia de garantizar que los derechos laborales no se vean debilitados en el proceso de “modernización” del mercado laboral.

