Más de 130 trabajadores de la seguridad privada continúan en conflicto en San Juan tras ser despedidos por la empresa Hunter. Los ex vigiladores denuncian el pago incompleto de indemnizaciones, falta de respuestas empresariales y cuestionan la intervención del gremio UPSRA.
Los despidos se produjeron a fines de diciembre, cuando la empresa dejó de prestar servicios en el Hospital Dr. Guillermo Rawson. La decisión dejó sin empleo a decenas de trabajadores, muchos de ellos con largos años de antigüedad, y abrió un escenario de fuerte tensión laboral que aún no encuentra resolución.
Indemnizaciones al 50% y reclamo creciente
Según denuncian los trabajadores, Hunter comenzó a liquidar las indemnizaciones aplicando el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, lo que implica el pago reducido del resarcimiento legal.
Esta modalidad fue rechazada de plano por los despedidos, que reclaman el cobro íntegro de los montos correspondientes y consideran injustificada la reducción.
En ese marco, uno de los ex vigiladores expresó su malestar por la falta de respuestas concretas: “La empresa Hunter empezó a liquidar la indemnización al 50% del básico y el gremio no realizó ninguna movilización como había prometido”, se quejó uno de los despedidos en diálogo con Mundo Gremial.
La situación generó un clima de creciente bronca entre los trabajadores, que aseguran sentirse desprotegidos frente a una empresa que avanza con pagos parciales y un escenario gremial que, denuncian, llegó tarde al conflicto.
Críticas a la conducción gremial
Parte del reclamo apunta directamente contra la Unión del Personal de Seguridad de la República Argentina (UPSRA). Los ex vigiladores cuestionan la falta de presencia inmediata del sindicato tras los despidos y sostienen que la reacción gremial se produjo recién después de que el conflicto tomara estado público.
Si bien la conducción sindical presentó una denuncia ante la autoridad laboral provincial y declaró el estado de alerta, los trabajadores consideran que las acciones resultaron insuficientes frente a la magnitud de los despidos y la urgencia de la situación. La ausencia de movilizaciones y medidas visibles profundizó el malestar interno.
Un conflicto que sigue abierto
Además del reclamo indemnizatorio, los despedidos denuncian que la nueva empresa absorbió a pocos trabajadores, por lo que continúan con protestas en busca de una solución de fondo.
El conflicto en San Juan vuelve a poner en agenda la precariedad laboral en el sector de la seguridad privada, la aplicación de mecanismos legales que reducen derechos adquiridos y el rol que deben asumir las organizaciones sindicales frente a despidos masivos.
Mientras tanto, los trabajadores aseguran que mantendrán las medidas de reclamo hasta obtener una respuesta concreta que garantice indemnizaciones completas, respeto por la antigüedad y una verdadera defensa gremial.

