Se suspendió el paro de trenes tras lograr conciliación

La Secretaría de Trabajo dictó la conciliación obligatoria por un plazo de 15 días, lo que evitó el paro de trenes previsto para mañana. Fuentes gubernamentales y gremiales confirmaron que la medida de fuerza, impulsada por el sindicato La Fraternidad, quedó postergada.

 

El gremio había convocado a un paro general de 24 horas para el miércoles 18 de diciembre debido a desacuerdos en las negociaciones salariales. La medida buscaba ejercer presión sobre las autoridades para obtener mejoras en las condiciones laborales y un ajuste acorde a la inflación. Este cese de actividades hubiese afectado a todos los ramales nacionales desde la medianoche hasta las 00 horas del día siguiente.

Razones del conflicto salarial

El conflicto sindical había tomado relevancia desde la semana pasada, cuando el gremio ferroviario anunció el paro a través de un comunicado. En dicho anuncio explicaron que la medida respondía a un atraso salarial que afectaba de manera significativa el poder adquisitivo de los trabajadores del sector. Además, el comunicado indicaba que este paro sería la primera acción de un plan de lucha más amplio.

El texto firmado por Maturano también acusó al Gobierno de violentar los principios democráticos y de intentar demonizar las medidas de fuerza para volver a los usuarios en contra de los trabajadores. Según el sindicato, la decisión de realizar el paro fue tomada tras analizar la situación en asambleas seccionales, donde se resolvió iniciar un “plan de lucha con un paro total de actividades”.

Impacto de la inflación en los salarios ferroviarios

El desencadenante del conflicto fue un reajuste salarial determinado por las autoridades: un aumento del 1% para noviembre y del 2,5% para diciembre. Desde La Fraternidad consideraron que estos incrementos eran insuficientes para compensar los niveles de inflación, lo que derivó en una pérdida del poder adquisitivo.

Esta situación, según el gremio, no solo afecta a los trabajadores, sino que también erosiona las relaciones laborales entre el Gobierno y los sindicatos. Con la conciliación obligatoria vigente, las partes dispondrán de 15 días para intentar llegar a un acuerdo que permita resolver el conflicto y evitar nuevas interrupciones en el servicio ferroviario.

El impacto de la inflación en los salarios ferroviarios genera tensiones que van más allá de lo económico. Los sindicatos destacan que los aumentos propuestos no compensan la pérdida del poder adquisitivo, mientras que el Gobierno enfrenta críticas por la falta de soluciones estructurales.

La relación entre ambas partes se ve desgastada, lo que incrementa la posibilidad de medidas de fuerza prolongadas. Desde La Fraternidad sostienen que los paros no son deseados, pero resultan necesarios ante la falta de respuestas concretas. Asimismo, subrayan que la conciliación obligatoria es solo un paliativo temporal si no se abordan las demandas salariales con propuestas que reflejen la realidad inflacionaria.

FUENTE: El Día