La Cámara de Diputados de la Nación inició esta tarde el tratamiento del proyecto de ley de modernización laboral tras la media sanción obtenida en el Senado. Los diputados sindicales del bloque de Fuerza Patria, Sergio Palazzo y Carlos Cisneros (La Bancaria), Hugo Yasky (CTA-T), Vanesa Siley (FE-SITRAJU), Mario “Paco” Manrique (SMATA), y Hugo Moyano (h) (Camioneros), hicieron uso de la palabra durante la maratónica sesión y manifestaron su rechazo a la iniciativa del Ejecutivo y su repudio a los gobernadores que facilitaron el quórum para iniciar el debate.

Mientras en las calles se siente el impacto del paro general nacional convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT), en el recinto el oficialismo logró sentar a 130 diputados y alcanzó el quórum necesario para sesionar gracias al acompañamiento de legisladores de Salta, Tucumán, Catamarca y Misiones. Según trascendió, estos diputados actuaron bajo órdenes directas de los gobernadores peronistas de estas provincias, quienes habrían negociado su apoyo al proyecto del gobierno de Javier Milei a cambio de destrabar fondos coparticipables y recursos para sus provincias.
Palazzo: «La regresión más brutal en contra de los trabajadores»
El secretario general de la Asociación Bancaria y diputado de Fuerza Patria, Sergio Palazzo, señaló la falta de conocimiento técnico de quienes defienden la norma, recordando las desprolijidades ocurridas en el Senado con el régimen de licencias. El gremialista fue contundente al afirmar que «de los 26 títulos, casi 50 capítulos y 213 artículos, no hay una sola letra que favorezca a los trabajadores».

El dirigente bancario denunció que bajo el rótulo de «Modernización Laboral» se ha «contrabandeado la regresión más brutal» de la historia argentina, atacando pilares fundamentales como la Ley de Contrato de Trabajo, la Negociación Colectiva y la Ley de Asociaciones Sindicales. Además, alertó sobre la eliminación del Fuero Laboral y el traspaso de la justicia del trabajo, concluyendo con un pedido a sus pares para frenar el avance de Milei: «No sean caraduras, no ataquen a los trabajadores», apuntó.
Cisneros: «Este mamarracho no lo votaría jamás»
En sintonía con Palazzo, el referente de La Bancaria – Tucumán, Carlos Cisneros, tildó a la iniciativa de «mamarracho jurídico y anticonstitucional». Cisneros recordó que el empresariado argentino recibió con la Ley de Bases diversas moratorias y facilidades sin generar el empleo prometido, y advirtió que la ley que se votará el día de hoy solo otorga herramientas para despedir «al antojo» patronal. «Lo que los trabajadores hoy perdemos, lo vamos a recuperar en la calle, en la justicia y con la lucha», sentenció el legislador, subrayando que ningún peronista puede avalar un proyecto que busca debilitar a las organizaciones sindicales.

Asimismo, Cisneros remarcó la importancia histórica de la fecha actual al cumplirse próximamente el 80° aniversario del primer triunfo electoral de Juan Domingo Perón, hito que garantizó justicia social y ascenso económico para el pueblo. En contraste con aquel legado, el diputado tucumano denunció que el empresariado local, a pesar de las amplias facultades otorgadas por la Ley de Bases, persiste en su estrategia de socavar los derechos laborales para maximizar beneficios. Finalmente, criticó el rol secundario que se le asigna a los dirigentes sindicales en la arena política, afirmando que los trabajadores suelen ser utilizados como base electoral pero son despreciados como actores autónomos en el Congreso.
Siley: Denuncia de una «transferencia de riqueza fenomenal»
Por su parte, la titular de FE-SITRAJU, Vanesa Siley, advirtió que la ley producirá una transferencia de riqueza que causará «dolor y miseria» a millones de argentinos. Siley apuntó directamente contra los legisladores de las provincias gobernadas por el peronismo que facilitaron el quórum y que cuentan con una tradición de lucha: «¿Cómo le van a explicar a la tradición de un pueblo de lucha como el de Felipe Varela de Catamarca, la traición que están haciendo al pueblo catamarquero, los que se sentaron a dar quórum?», apuntó Siley que también recordó al salteño Martín de Güemes, entre otros caudillos regionales.

La diputada hizo responsables a los gobernadores por la quita de derechos y comparó la situación con la histórica «Banelco», señalando que en este caso la moneda de cambio son las cajas provinciales. «Hago responsable a esos gobernadores de la quita de derechos más fenomenal que va a tener el pueblo argentino», sentenció.
«Paco» Manrique: «Un puñal en la espalda al pueblo trabajador»
El secretario adjunto de SMATA, Mario “Paco” Manrique, calificó el proyecto como un escondite para el «fracaso del plan económico» del Gobierno y desmintió que la norma genere empleo genuino. En esa línea, recordó que con la legislación vigente se crearon millones de puestos de trabajo durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, diferenciando aquellas políticas productivas de la actual mirada orientada a la especulación.

Al referirse a los gobernadores peronistas que enviaron a sus diputados a sesionar, el referente del gremio de mecánicos citó al General Perón: «Maldito sea quien a nuestro lado simula ser compañero, pero en la hora de la decisión nos ha de clavar un puñal en la espalda», disparó.
Moyano y Hugo Yasky: Inconstitucionalidad y modelo sindical
A su turno, Hugo Moyano (h), referente de Camioneros, tildó a la reforma como la más regresiva desde la última dictadura militar y denunció que su carácter es «totalmente inconstitucional por violar instrumentos internacionales».

Moyano sostuvo que el oficialismo busca “destruir el modelo sindical argentino” precisamente por la fortaleza y organización que le otorgó el peronismo y que se diferencia de las estructuras gremiales de la región y del mundo por su peso político y capacidad de acción.

Finalmente, Hugo Yasky, secretario general de la CTA de los Trabajadores, realizó al principio de la sesión un homenaje al histórico líder del sindicato de metrodelegados Roberto “Beto” Pianelli y definió la norma como una «reforma patronal» que recorta el derecho de huelga y flexibiliza las condiciones laborales. Yasky exigió un voto nominal para que el pueblo argentino pueda identificar con claridad a quienes decidan votar en contra de los derechos de la clase trabajadora.

